El ambiente en la Ciudad de México combina celebración y tensión. En medio de las manifestaciones sociales, Shakira repite lo vivido en 2010, cuando México y Sudáfrica también inauguraron el Mundial, pero en el país africano.
Mientras la FIFA prepara un espectáculo para más de 80 mil aficionados en el Azteca y millones de telespectadores en todo el mundo, el ambiente fuera del estadio está lejos de ser solo festivo.
En las últimas semanas, la capital mexicana ha registrado una serie de protestas organizadas por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE). Los docentes exigen aumentos salariales y cambios en las reglas de jubilación.
En algunos momentos, las protestas han llegado a bloquear vías importantes de la ciudad y han generado preocupación por la logística de los eventos relacionados con el Mundial.
Ante el impasse, la presidenta Claudia Sheinbaum decidió no participar en la ceremonia de apertura. Su ausencia se da en un momento de negociaciones entre el gobierno federal y los manifestantes.
El Azteca amplía su marca histórica
Pocos estadios tienen tanto peso en la historia de los Mundiales como el Azteca. Escenario de las inauguraciones de los Mundiales de 1970 y 1986, será el primer estadio del mundo en albergar partidos en tres ediciones diferentes del torneo.
Fue allí donde Pelé conquistó su tercer título mundial con la Seleção Brasileira y donde Diego Maradona lideró a la Argentina hacia el título en 1986. Ahora, el estadio suma un nuevo capítulo a su historia al acoger de nuevo el inicio de la competición.

Cultura mexicana en primer plano
La ceremonia preparada por la FIFA apuesta por referencias culturales mexicanas. Entre los elementos previstos habrá presentaciones inspiradas en el papel picado, una expresión artística tradicional del país, además de manifestaciones folclóricas y la participación de representantes de comunidades indígenas.
La propuesta es resaltar la identidad mexicana antes de que la competición continúe en Estados Unidos y Canadá, los otros países anfitriones del torneo. Además de Shakira, el evento contará con actuaciones de J Balvin, Tyla, Alejandro Fernández, Belinda, Lila Downs, Los Ángeles Azules y Maná.
Protagonismo femenino
El regreso de Shakira vuelve a poner a una artista femenina en el centro de una ceremonia históricamente dominada por figuras masculinas.
Entre los principales nombres que han asumido ese papel en inauguraciones de Mundiales están Diana Ross en 1994, la propia Shakira en 2010, además de Jennifer Lopez y Claudia Leitte en la ceremonia celebrada en Brasil en 2014. En 2018, la soprano Aida Garifullina participó en el espectáculo en Moscú.
La relación de la cantante colombiana con el torneo va más allá de la canción oficial de 2010. A lo largo de los últimos años, su imagen ha permanecido asociada al Mundial y a algunos de los momentos más populares de la competición fuera del terreno de juego.
Fiesta vs protestas
La inauguración del Mundial volverá a poner a México en el centro de la atención del fútbol mundial. Dentro del Azteca, el foco estará en la fiesta, la música y el inicio del torneo. Sin embargo, en las calles de la capital, las protestas recuerdan que el evento ocurre en medio de cuestiones aún sin resolver.
La ceremonia de apertura marcará el inicio de una nueva Copa del Mundo, pero también servirá de escaparate para debates que van más allá del fútbol. No será la única vez en esta edición del Mundial que temas sociales, políticos o económicos traspasen los límites del césped.
Más allá de las realidades de los países anfitriones, el Mundial todavía puede deparar enfrentamientos entre naciones que han vivido disputas territoriales, colonizaciones e incluso luchas por mercados económicos.
