Arbeloa llegó a los Cottagers este verano, tras la marcha de Marco Silva al Benfica, mientras que Jose Mourinho ocupó su lugar en Madrid después de un periodo interino al frente del club en la capital española.
A pesar de la fuerte inversión realizada antes de la nueva temporada, Arbeloa ha perdido los dos partidos de liga hasta ahora, en casa ante el Chelsea y como visitante frente al Sunderland.
Esto ha generado algunas dudas tempranas sobre si está preparado para dirigir en la Premier League, pero el exdefensor del Liverpool ha asegurado que eso no le preocupa.
"La presión forma parte de mi trabajo, pero no cambia nada en la forma en la que venimos trabajando. Para mí, lo más importante es trabajar cada día, intentar mejorar y seguir adelante", ha declarado Arbeloa a los medios.
"Estamos muy, muy contentos con todos los jugadores que se han incorporado".
"Tenemos una plantilla muy buena. Estoy muy satisfecho con los futbolistas que tengo y ahora toca centrarse en los próximos partidos".
"Mi trabajo es mejorar a mis jugadores. Sabemos quiénes somos y el equipo que queremos ser".
Arbeloa buscará su primera victoria en la Premier League cuando el Fulham reciba al Crystal Palace el 5 de septiembre.
