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Guille Abascal: "Nunca viví en un lugar tan seguro como Moscú, pero la situación era dura"

Guille Abascal
Guille AbascalColección personal de Guille Abascal

Guille Abascal es un trotamundos de los banquillos. En su carrera ha dirigido a Chiasso, Lugano, Basilea, Ascoli, Volos, Spartak de Moscú, Granada y su última aventura ha sido con Atlético San Luis de México. Nuestro compañero Jesús Toledano de Flashscore Audios le ha entrevistado en exclusiva.

Pregunta: Su experiencia, su carrera en los banquillos es dilatada desde que comenzó en la cantera del Sevilla. Después pasó por Chiasso, Lugano, Ascoli, Volos, Basilea, Spartak de Moscú, Granada y Atlético San Luis. No sé si, a su edad, con 37 años, viendo el camino recorrido, incluso le sorprende a usted mismo, por haber hecho una carrera tan larga en tan poco tiempo.

Respuesta: Bueno, más que larga, porque entiendo que el fútbol me tendrá todavía preparados otros muchos años más, muy nutrida. Yo creo que lo que tiene es que es una carrera muy rica, porque al final son diferentes culturas, diferentes países, diferentes idiomas, diferentes niveles. Equipos que se tienen que salvar, equipos que luchaban por títulos, colosos como el Spartak, y momentos europeos con el Basilea. Entonces, son 10 años, que parece mucho o poco, lo que tienen es mucho contenido, mucha experiencia.

P: Mucho contenido y sobre todo también mucha experiencia y muchas culturas diferentes, ¿no? Porque parece que a usted eso nunca le ha importado. No le ha dado miedo el cambiar drásticamente de un fútbol a otro, de un país a otro, de una liga a otra y también de proyectos más exigentes a otros proyectos más humildes, porque le hemos visto ya prácticamente en todos lados. En Italia, Grecia, Suiza, Rusia, México. No es algo que tema demasiado, ¿no? El salir de su zona de confort.

R: No, y es algo a lo que no le temo, pero al final el hecho de salir te hace las cosas más fáciles. Es decir, te conviertes en un entrenador internacional, significa que puedes saltar de un país a otro y que no eres el clásico entrenador que ha crecido en unas divisiones dentro de un país. Entonces, eso te abre la mente. Cada país tiene su idiosincrasia y es diferente totalmente a otro. Entrenar sigue siendo entrenar y dirigir fútbol, pero todo tiene sus matices.

P: En lo técnico, en lo táctico, ¿en qué cree que ha mejorado teniendo tantas experiencias diferentes en tantos países muy diferentes unos de otros?

R: Yo sigo viendo la liga española, obviamente, porque soy español. Y la liga española tiene sus normas tácticas, más o menos, por así decirlo, tiene sus estándares. Yo creo que he crecido, pues me voy a dos extremos o a tres. Por ejemplo, en Suiza es un fútbol muy alemán, un fútbol muy de contraataque, de mucha velocidad, de poco rigor táctico. Entonces, ahí necesitas tener una adaptación, de espacio, de que el jugador no tiene el desarrollo.

España es bestial. El conocimiento que el jugador tiene del fútbol es bestial. Y en Suiza, en cambio, que se acerca mucho más a Alemania, pues es un fútbol muy rápido, un fútbol muy de contragolpe. He estado en Sudamérica o en Centroamérica, que es México, pero con muchísima influencia argentina y brasileña. Y te encuentras un fútbol, pues muy caótico, partidos que se rompen, mucho desgaste individual. ¿Qué es lo que hace eso a un entrenador? Pues enfrentarte a situaciones que a lo mejor en un campeonato como el español, el entrenador doméstico de toda la vida en el fútbol español, se enfrenta a una cada tres temporadas.

Y entonces, vas teniendo un bagaje que cuando te toca haber entrenado a jugadores de 15 nacionalidades, pues ya te enfrentas a eso y ya sabes cómo tratarlos, qué es lo que demandan ellos, qué necesidades tienen. Yo creo que es un bagaje que un campeonato en sí no te lo puede dar.

P: Una de las experiencias supongo que más duras a priori diría es la de Rusia, ¿no? Porque ahí, se involucra en un proyecto que en lo deportivo debe ser importante, lógicamente. El Spartak de Moscú, que es un grande del fútbol europeo, un gigante dormido, como se suele decir ahora. Pero claro, lo hace en pleno conflicto bélico, incluso estando allí renueva. Le escuchaba en una entrevista decir que allí un poco en Rusia vivía en una burbuja, de la ciudad deportiva a casa, luego viajes donde además tardaban más de lo habitual ¿Cómo recuerda esa experiencia?

R: Lo que es duro al final es ver la situación. Yo no he vivido nunca en una ciudad tan segura como Moscú, nunca en mi vida. Pero una cosa es la seguridad y otra cosa es lo que se vive a nivel político afuera. Lo que rodea a la ciudad, al conflicto y el que los jugadores sepan que no pueden jugar en Europa, que tengas que hacer un viaje de 19  horas porque no puedes tomar un avión, porque vas a la parte de conflicto.

Entonces, vivir, viví muy bien. Cómo nos trataron a nosotros en Moscú, cómo está la ciudad, cómo se vive. Pero la tristeza del momento se acrecenta un poco, pues cuando hubo la invasión aquella de los tanques o cuando hubo el atentado del Crocus a cinco minutos de nuestra casa. Entonces, hay algunas situaciones que sí que son peligrosas.

Pero es verdad que era una situación que uno esperaba que durase tres meses, pasó el año y se alargó al punto, que como afecta al jugador también, al no poder jugar competición europea, al quedarse allí, toca reinventar un formato de copa. Es una situación que no es agradable, porque tienes un gigante y no puedes competir. Muchos jugadores se van a Turquía porque en Rusia no pueden competir internacionalmente.

Guille Abascal
Guille AbascalColección personal de Guille Abascal

"El proyecto del Granada fue, por así decirlo, muy engañoso"

P: Repasando sus equipos y su trayectoria y hablando del fútbol español al que sigue y no sé si fue su gran espinita es el Granada, donde no le dio tiempo prácticamente a trabajar y fue despedido en la sexta jornada. No sé si se marchó del Granada con la sensación de que podía haber ofrecido al club mucho más.

P: Yo creo que con el tiempo evidentemente. A nivel personal es curioso, pero siempre dije que no iba a volver hasta los 50 a España y volví antes. Es verdad que se dieron algunas circunstancias para la vuelta, pero se dieron unas circunstancias que nada tenían que ver, tanto de la parte del director deportivo, que es quien me contrata, con lo que el club estaba haciendo. Era un proyecto, por así decirlo muy engañoso, porque al final  yo digo siempre que cuando los barcos no saben quién es el comandante, al final es, es difícil tomar el rumbo.

Porque uno dice por aquí, el otro por allí, sí, sí, por aquí, pero te equivocaste. Ahora vamos por allí. Entonces, es un club que yo creo que necesitaba dar un rumbo claro, tiene ahora un proceso de venta o algo. Es una ciudad muy buena y un club que podría ser potencialmente de Primera División.

Pero oye, que se pongan de acuerdo los que se tienen que poner de acuerdo, porque al final era muy complicado, saber quién toma las decisiones y para un entrenador es realmente importante. Cuando no tienes un interlocutor claro, es todo muy difícil. Para mi carrera fue una experiencia más que em enseña, que a veces hay que decir que no y hay veces que hay que evaluar mejor los sitios donde ir.

P: ¿Le quitó un poco las ganas de volver a entrenar a España próximamente?

R: Hombre, yo al principio, con toda la sinceridad del mundo. Que Weissman meta el penalti en un partido controladísimo, que vienes de empatar en Elche, de empatar con el Dépor en casa pudiéndole ganar sobradamente, pero bueno empatando el partido, y viéndolo con el tiempo porque al final pasan casi dos años. Lo miro como que daba igual lo que hubiésemos hecho que ya estaba escrito. Pero que a mí me hizo daño, yo creo que como a cualquier persona.

En el fútbol hay dos cosas: el resultado que te da tiempo. Pero después está la confianza en lo que uno hace. Nosotros teníamos mucha confianza. Yo creo que el grupo, por lo que mostraba, tenía confianza. Y el tiempo dice que dos años después, el Elche está en primera, el Dépor está en Primera y el Málaga está en Primera. Ninguno de los tres clubes ha cambiado el rumbo. Es decir, sabían qué es lo que tenían y su proyecto. Cambiaron los intérpretes, obviamente, como todo, porque todo tiene su ciclo. Pero, obviamente, si no te hace daño es porque no te gusta esto.

A nadie le hace gracia que después de seis partidos, te quiten lo que estás construyendo. Que si hubiésemos ganado éramos sextos, creo.

Guille Abascal dirigiendo al Basilea
Guille Abascal dirigiendo al BasileaColección personal de Guille Abascal

P: Sobre todo, porque era un tema de confianza. Porque vayas bien o vayas mal, seis jornadas no pueden definir lo que va a ocurrir en una liga para bien o para mal.

R: Totalmente. Y sobre todo, y te repito, un equipo recién descendido, con un ambiente de crispación total, porque en aquel momento había conflictos con la grada animación, un ambiente que yo recuerdo el partido de presentación no ayudaba, no reinaba a favor de obra.

El partido de presentación para mí, a nivel personal y para los chicos, fue desagradable, porque al final tú vas al fútbol porque te gusta tu equipo, por lo que sea y porque amas porque tienes sentimientos.

El fútbol tiene sentimientos, pero cuando esos sentimientos se convierten en crispación desde el inicio, estás peleando una guerra que no te toca.

Por eso te lo he dicho lo primero. Resultado, tiempo. Nosotros somos entrenadores, tenemos que ganar también, porque es de lo que nos valemos, del resultado.

Pero ganarse el resultado, hay muchas maneras. Maurizio Sarri fue despedido en la jornada siete y acabó haciendo un Nápoles increíble, campeón, con la Lazio un equipo increible. Al final, ¿de qué depende? Pues depende mucho de eso, de que haya una confianza interna y allí no la había. El director deportivo salió después de nosotros y estaba claro que había otra ruta.

Guille Abascal dirigiendo al Spartak de Moscú
Guille Abascal dirigiendo al Spartak de MoscúColección personal de Guille Abascal

P: Su última aventura fue en el Atlético San Luis de México. ¿Cómo está llevando este periplo de parón, porque no es una situación a la que esté acostumbrado?

R: Es la situación que cuando estás dentro no la quieres, pero cuando la tienes la necesitas Porque en el fútbol vamos tan rápido y sobre todo en mi caso, siempre he cambiado país, casi siempre, salvo Suiza, que he vuelto, he entrenado tres clubes, pero sí. Pero este momento es muy rico para mí, porque me está permitiendo, de estos 10 años, sacar muchas conclusiones, orientarme, darme de nuevo a lo que me gusta a mí que es viajar, que es conocer gente que está trabajando en cierta manera.

Vengo de Italia, ahora voy a Inglaterra. Entonces, yo creo que es un momento importante, que todos los entrenadores necesitan, también porque el fútbol te desgasta mucho. Y para dar lo mejor de ti necesitas tener mucha energía.

Eso es lógico, pero sí que es verdad que con las consecuencias que puede tener una decisión, es mejor saber decir que no a la inestabilidad e intentar decir que sí, aunque sea en otro momento, en otra categoría y tener que salvar o en otro momento de la temporada, pero a algo que tenga, como te decía antes también, una ruta, un interlocutor, una estabilidad.