El mejor Jude Bellingham (23) ha vuelto y el Real Madrid lo agradece. Kylian Mbappé marcó los dos goles de la victoria merengue en El Clásico, pero la influencia del británico en todas las zonas del campo fue una de las claves principales del triunfo sobre el FC Barcelona.
Únicamente con mirar al mapa del calor del '5' blanco podemos hacernos una idea del despliegue físico que realizó tanto arriba como abajo. Un factor que encandiló al madridismo durante su primer año en el Bernabéu y que brilló por su ausencia en la campaña 2025/26.

Pero no sólo una imagen da fe del titánico desempeño del centrocampista, sino que las cifras firmadas en el Camp Nou también le avalan. Y es que dio 56 toques al balón (cuatro dentro del área rival) y la gran mayoría de ellos fueron para mejorar el juego del equipo de José Mourinho.
También en faceta ofensiva, Bellingham completó con éxito el 100% de sus regates (3/3) y realizó un disparo entre los tres palos que fue detenido por Joan García. Por otro lado, el 83,33% de sus pases (20/24) llegaron a buen puerto, siendo ocho de ellos hacia adelante, y finalizando otros seis en el último tercio.
Trabajo y más trabajo
Pero si algo marcó la diferencia en el partido del internacional inglés fue la eficacia en los duelos, gracias a un espíritu de sacrificio incontestable. Ganó el 72,22% (13/18) de los desafíos a los que se enfrentó contra el Barça y recuperó nada menos que seis balones.
Una exhibición física que llama a la esperanza en el Real Madrid y que confirma que la mejor versión de Jude se encuentra de regreso.



