Análisis: Quiénes son y cómo llegan las selecciones asiáticas al Mundial 2026

Japón sigue siendo la selección asiática con mayor capacidad para competir al más alto nivel
Japón sigue siendo la selección asiática con mayor capacidad para competir al más alto nivelGetty Images via AFP/Flashscore

El Mundial 2026 representa un momento histórico para el fútbol asiático. Con la ampliación del torneo ampliada a 48 selecciones, Asia tendrá la mayor representación de la historia, incluyendo potencias tradicionales como Japón, Corea del Sur, Irán, Australia y Arabia Saudita, pero también debutantes como Jordania y Uzbekistán. Mauro Jerónimo, entrenador portugués de 38 años que dirige al Thep Xanh Nam Dinh de Vietnam, analiza para Flashscore las selecciones asiáticas presentes en el Mundial-2026.

En mi opinión, Japón sigue siendo la selección asiática con mayor capacidad para competir al más alto nivel. Cuenta con futbolistas repartidos por las principales ligas europeas, el mismo seleccionador desde hace muchos años, una identidad de juego muy clara, gran calidad técnica y una organización colectiva ejemplar.

Próximos partidos de Japón
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Corea del Sur presenta características similares, combinando intensidad física, velocidad en las transiciones y experiencia internacional. Irán sigue siendo un equipo extremadamente competitivo, muy fuerte en defensa y muy difícil de vencer. 

Falta de profundidad de plantilla

Las principales dificultades de las selecciones asiáticas siguen estando relacionadas con la diferencia de profundidad de plantilla, en comparación con las grandes selecciones de Europa y Sudamérica. En torneos largos, la gestión física, la calidad de las segundas opciones y la experiencia en partidos de máxima presión pueden marcar la diferencia.

Por otro lado, hay aspectos del juego en los que los equipos asiáticos pueden sorprender. La organización colectiva, la disciplina táctica, la intensidad sin balón y la capacidad para ejecutar planes estratégicos específicos han evolucionado notablemente. Hoy en día encontramos selecciones asiáticas mucho más cómodas en diferentes fases del juego: presión alta, bloque medio, transiciones rápidas e incluso fases de posesión sostenida.

La evolución del fútbol asiático en los últimos 15 años ha sido notable. La inversión en academias, infraestructuras, formación de entrenadores y desarrollo de jugadores ha dado resultados visibles. Países como Japón, Corea del Sur, Uzbekistán y Jordania son claros ejemplos de proyectos a largo plazo que ahora empiezan a recoger sus frutos. Además, cada vez más futbolistas asiáticos compiten en las principales ligas europeas, acelerando el crecimiento técnico y competitivo de sus selecciones. 

Japón y Corea del Sur aspiran a cuartos de final

En cuanto al potencial en el torneo, creo que Japón y Corea del Sur tienen condiciones para llegar a cuartos de final si se benefician de un sorteo favorable y mantienen a sus principales jugadores disponibles. Irán, Australia y Arabia Saudí pueden perfectamente alcanzar los octavos de final. Por su parte, Jordania y Uzbekistán llegan sin presión, pero con entusiasmo y organización suficientes para poner en apuros a cualquier rival. 

En resumen, el Mundial 2026 puede confirmar lo que muchos observadores ya vienen señalando: el fútbol asiático nunca ha estado tan fuerte, tan competitivo y tan preparado para desafiar a las potencias tradicionales del fútbol mundial.