Según el texto, la razón de ser de medida se centra en las "circunstancias excepcionales" que afectan a la jugadora, que actualmente compite sin bandera por el veto del mundo del deporte a su país de origen, y se ha llevado a cabo a propuesta del Félix Bolaños (ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones) con las Cortes.
Antes de aprobarse y de quedar recogido en el BOE, hubo "previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 19 de mayo de 2026", en la cual se llegó a la conclusión de que Selekhmeteva es merecedora de disfrutar de la nacionalidad española "con vecindad civil de derecho común".
Hay que destacar que la actual número 89 del mundo, por delante de Paula Badosa o Marina Bassols y por detrás de Cristina Bucsa y Jessica Bouzas, lleva varios años residiendo en Barcelona, un factor determinante para entender esta concesión, que "producirá efectos con los requisitos, las condiciones y los plazos previstos en el Código Civil".

Oksana está en un mal momento de forma actualmente, pues solo ha ganado uno de sus últimos siete compromisos (contra Kenin) y ya sabe que debutará ante la siempre dura Kostyuk en París. Curiosamente, en el Masters 1000 de Roma sucumbió frente a Masarova, quien antes defendía los intereses de España y ahora compite bajo la bandera de Suiza.
Aún con mucho margen de mejorar por edad, O. Selekhmeteva sigue sin estrenar su palmarés en torneos de la WTA, donde no ha podido replicar su buen hacer como júnior (ganó Roland Garros y el US Open en esa categoría), algo que tratará de conseguir en esta nueva etapa que afronta y que se concretará en las próximas semanas por temas burocráticos.
