Después de una jornada de semifinales en la que se quedaron por el camino Bea González y Paula Josemaría, que todavía no han podido encontrar su mejor juego, todas las mirabas apuntaban a la cita de este domingo. Respecto a lo ocurrido en Riad, donde se inauguró el curso, ninguna novedad -tampoco en hombres-.
Que la balear y la argentina iban a salir con ánimo de revancha era una evidencia. La batalla estaba servida en el Palacio de Deportes de La Guía - Presidente Adolfo Suárez, donde pronto se vieron con un adverso 0-2. Reaccionaron Gemma y Brea, que luego dieron la vuelta a un parcial de 3-4 para llevarse el punto (6-4).
En la segunda manga, el intercambio de golpes fue constante hasta el sexto juego, cuando Ustero y Sánchez pudieron abrir brecha. Y eso que sus rivales habían gozado de una situación de ventaja para igualar, pero la falta de efectividad en los momentos más importantes resultó una losa muy pesada.
Con 2-5, todo apuntaba a que el guion más próximo del duelo estaba ya escrito, pero nada más lejos de la realidad: Brea y Triay, con garra y fe, forzaron el tiebreak para quedarse a un paso de la gloria. Y fue entonces cuando, en un contexto muy delicado, Ari y Andrea colocaron el 6-7/4-7 tras un error no forzado de la bonaerense.
Todo o nada para las cuatro jugadoras, que estaban ofreciendo un espectáculo a la altura de lo esperado. En total, más de tres horas de puro pádel entre dos duplas que están llamadas a verse las caras en no pocas ocasiones. Pero esta vez la gloria esperaba a las defensoras del título, campeonas tras el 6-3 definitivo.
