La estrella estadounidense publicó en Instagram un vídeo en el que apareció celebrando sus victorias y, en otros momentos, sentado con la cabeza entre las manos. "En el mayor escenario del mundo, incluso quienes parecen más fuertes pueden estar librando luchas invisibles por dentro", escribió el joven de 21 años.
"Incluso tus recuerdos más felices pueden acabar empañados por el ruido. El odio vil en internet ataca la mente y el miedo la arrastra hacia la oscuridad, sin importar cuánto intentes mantener la cordura ante una presión constante e insoportable. Todo eso se acumula mientras esos momentos pasan ante tus ojos, hasta que llega un colapso inevitable. Así es esta versión de la historia".
El doble campeón del mundo también dejó entrever que algo se está preparando para el sábado, día de la gala de exhibición de los Juegos.
Llegó a Milán como el gran favorito. Malinin, que llevaba más de dos años invicto, vivió una auténtica pesadilla sobre el hielo el viernes.
Lideraba la clasificación antes del programa libre, pero Malinin se vino abajo, falló su cuádruple axel —su salto característico— y cayó dos veces. Esta actuación le hizo descender hasta la octava posición en la general.
Visiblemente afectado, se llevó la cabeza entre las manos tras su actuación ante el público de la Milano Ice Skating Arena, que probablemente presenció una de las mayores sorpresas de estos Juegos. El estadounidense declaró después que su fracaso fue "claramente mental".
"Me sentía preparado en cuanto pisé el hielo. Pero creo que eso quizá me jugó una mala pasada, tal vez estaba demasiado confiado, pensaba que todo iba a salir bien", confesó.
"Mi vida tuvo muchos altibajos y, justo antes de salir, sentí que todas esas experiencias, recuerdos y pensamientos me sobrepasaban, y me sentí completamente abrumado. No sabía realmente cómo gestionar eso en ese momento. Creo que toda esa presión, los medios y el hecho de ser la esperanza olímpica para el oro, fue demasiado difícil de manejar".
El kazajo Mikhail Shaidorov, cuya victoria nadie había pronosticado, terminó llevándose el título.
