La Policía de Cheshire ha confirmado a The Athletic que recibió un aviso alrededor de las 20:30 (hora local), tras detectar movimientos sospechosos de "tres hombres desconocidos" en el jardín de una propiedad vecina.
Cuando los agentes llegaron al lugar, los sospechosos ya habían huido, pero los efectivos constataron que la vivienda del capitán de los diablos rojos había sido asaltada y que habían robado varios objetos.
El Manchester United ha informado de que la familia de Bruno Fernandes no se encontraba en el inmueble en el momento del delito y ha revelado que los intrusos permanecieron en el interior de la vivienda durante menos de cinco minutos antes de la llegada de las autoridades.
El club de Old Trafford ha asegurado que está prestando todo el apoyo necesario al centrocampista y ha pedido respeto por la privacidad del jugador y su familia en este momento delicado. La investigación policial continúa para identificar y localizar a los autores del robo.
El internacional portugués, de 32 años, fue sustituido en el partido disputado en Italia, que comenzó a las 18:45. La derrota ante el Como supone el séptimo partido consecutivo del Manchester United sin ganar, en una etapa convulsa de la temporada en la que el capitán no ha ocultado su frustración al final del encuentro.
En declaraciones a TNT Sports, el centrocampista ha adoptado un tono crítico y ha pedido más atrevimiento al equipo para revertir la situación.
"Creo que, a veces, tenemos que ser más valientes bajo presión y arriesgarnos a presionar muy arriba para incomodarlos, tal y como ellos hicieron con nosotros. Su central venía a marcarme hasta mi propio centro del campo. Creo que como equipo teníamos que haber hecho lo mismo y no fuimos capaces de hacerlo", ha afirmado.
