Centro de datos del Real Madrid-Atlético de Madrid femenino
Pronto comenzó el equipo blanco a hundir en el fango a su vecino más enconado. Apenas habían pasado cinco minutos cuando Athenea del Castillo, que arrancó jugando en la izquierda, recuperó una bola, se internó en el área, hizo de las suyas por ahí y soltó un derechazo al que no pudo llegar Lola Gallardo.
Fue un jarro de agua helada, dentro de la incesante lluvia que caía en Castellón, el tanto de las blancas. Pero lo peor estaba por llegar para unas endebles colchoneras, que no dejaron de cometer errores e imprecisiones. Aprovechando una de esas lagunas, Weir se quedó sola para definir a la perfección en el mano a mano ante la meta rival y hacer el 2-0 antes del cuarto de hora.
Y casi sin tiempo para reaccionar tras el golpe en la mandíbula atlética, Linda Caicedo, destapando su fragancia de calidad, volvió a batir a Gallardo tras una larga conducción desde su propio campo y ante la pasividad de la zaga ¿rival? El 3-0 con solo 19 minutos disputados era la muestra de la enorme efectividad del Madrid y del pésimo estado de forma de las pupilas de Víctor Martín, superadas física y tácticamente.
Trató entonces de tirar de orgullo pero sus intentos, con posesiones algo más largas y pausadas, no le dieron para reducir distancias. Y eso que Fiamma tuvo una gran ocasión justo antes del descanso. Ni por esas. También Athenea pudo volver a marcar, como Alba Redondo, antes del descanso.
Luany tira de orgullo
Lo que le dijo el entrenador rojiblanco a sus jugadoras en los vestuarios surtió efecto. Al menos dejaron de ser unas máquinas de perder balones y el duelo se equilibró. Aún pudo el Madrid anotar el cuarto, pero el zurdazo de Caicedo lo frenó el poste. Salvadas por la madera, el Atleti lo volvió a intentar hasta que por fin marcó Luany en el minuto 72.
Había vida aún para el Atleti, si bien con un poco de fortuna porque en la répllica, tras otra acción de Caicedo, Shei estrelló otro remate en el palo. Pero ya era otro Atleti, más centrado, más entonado, pero poco acertado. Pudo darle algo de emoción si la colegiada Paola Cebollada hubiera cambiado su decisión, pero tras consultar con el VAR se mantuvo en que no hubo penalti a favor de las colchoneras. Ahí se agotaron las opciones y las merengues, a pesar de las molestias en el gemelo de Caicedo, vivieron tranquilas la recta final del duelo sabiéndose ya en la final.

Jugadora Flashscore del partido: Weir (Real Madrid).
