Llegó la primera derrota en casa para el Nápoles: la Lazio se impuso con justicia y demostró estar en forma de cara a la vuelta de semifinales de la Coppa Italia.
El resultado final fue 0-2 para los biancocelesti, que volvieron a superar al Sassuolo y se colocaron a un punto del Bologna, octavo.
Un Nápoles irreconocible, una Lazio que perdonó demasiado
En el "Maradona", la Lazio arrancó mucho mejor: el equipo de Maurizio Sarri mostró enseguida su buen momento y, tras cinco minutos y medio, se adelantó. Mattia Zaccagni filtró un pase en profundidad para Kenneth Taylor por la banda izquierda, centro del danés y zurdazo de Matteo Cancellieri que puso el 0-1 para los visitantes.
El Nápoles dio señales de vida a mitad de la primera parte, aunque sin crear verdadero peligro para Edoardo Motta. Sin embargo, poco antes de la media hora, un error de Alessandro Buongiorno obligó a Stanislav Lobotka a cometer falta sobre Tijjani Noslin, que se iba solo. Desde el punto de penalti, Vanja Milinkovic-Savic detuvo el disparo de Mattia Zaccagni y el marcador siguió 0-1.

A pesar de evitar el desastre, el Nápoles no logró encontrar sensaciones positivas. El mérito fue de la Lazio, perfectamente colocada en defensa, pero también influyó la falta de fluidez en el juego de los locales, que se mostraron confusos e imprecisos.
De hecho, poco antes del descanso, la Lazio volvió a aparecer con una contra rápida finalizada por Nuno Tavares, aunque Vanja Milinkovic-Savic logró bloquear la acción.
Los napolitanos no reaccionaron
En la segunda parte, a pesar de las entradas de Alisson Santos y Eljif Elmas, la situación no cambió: la Lazio siguió dominando, creó dos ocasiones con Kenneth Taylor y Tijjani Noslin y, poco antes de la hora de juego, amplió la ventaja con un disparo de Toma Basic tras una gran jugada rápida que no pudo culminar Matteo Cancellieri.
Con el 0-2, Maurizio Sarri retiró a Mattia Zaccagni, Mario Gila, Danilo Cataldi y Toma Basic pensando también en la vuelta de semifinales de la Coppa Italia, mientras que Antonio Conte intentó cambiar el rumbo del partido con Giovane, Miguel Gutiérrez y Pasquale Mazzocchi.
El Nápoles lo intentó con algunos disparos lejanos, casi todos desviados por la defensa de la Lazio a córner, sin generar peligro real. La única ocasión destacable fue la de Alisson Santos, que estrelló el balón en el poste, aunque Edoardo Motta tenía bien cubierto el ángulo.
La Lazio, por su parte, se limitó a defender sin demasiados apuros y lo hizo de forma impecable, intentando guardar energías para el importante partido ante la Atalanta.

