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La historia eterna de Franco Baresi: de las dificultades a los años dorados con su Milan

Franco Baresi
Franco BaresiBildbyrån / Bildbyran Photo Agency / Profimedia

Huérfano desde adolescente, ingresó en la cantera rossonera en 1974 y se convirtió en el símbolo de toda una época. Las dos descensos con los rossoneri, el Mundial de 1982, los triunfos con Sacchi y Capello y una carrera entera dedicada al club rossonero

Ha sido larga y exitosa la carrera de Franco Baresi, quien ha superado dificultades desde muy joven. Formado en la Unione Sportiva Oratorio de Travagliato, perdió a sus padres con solo 14 años, pero se aferró al fútbol igual que su hermano mayor, Beppe. En 1974 ingresó en la cantera del Milan gracias a la recomendación del directivo Guido Settembrino, después de haber sido descartado por el Inter, el equipo del que era aficionado. 

El punto de inflexión llegó en 1978, cuando Nils Liedholm le hizo debutar en la Serie A. En la temporada siguiente se convirtió en uno de los protagonistas del scudetto de la estrella y se ganó rápidamente la confianza del entorno, hasta recibir el respaldo de un referente como Gianni Rivera, a quien, según confesó después, nunca logró tutear. Con solo 22 años heredó el brazalete de capitán del equipo rossonero, convirtiéndose en el símbolo del club.

Caída y resurgimiento

Los años siguientes alternaron grandes alegrías y momentos difíciles. Vivió los dos descensos del Milan, primero tras el escándalo del Totonero y luego en 1982, superando además una grave enfermedad que le obligó a parar durante varios meses. Aunque fue tentado por numerosos clubes, Baresi siempre eligió permanecer fiel a su Milan, donde acabaría escribiendo la historia. En 1982 formó parte de la selección italiana que ganó el Mundial, aunque no llegó a disputar ningún partido.

La llegada de Silvio Berlusconi en 1986 marcó el inicio de la resurrección del club, completada en 1987 con la llegada de Arrigo Sacchi. Junto a Gullit, Van Basten y luego Rijkaard, el capitán lideró a los rossoneri en la conquista del scudetto de 1988 y de las Copas de Europa de 1989 y 1990, abriendo uno de los ciclos más exitosos de la historia del club. Famosos, en aquellos años, sus duelos con Diego Armando Maradona, quien le rindió homenaje vistiendo su camiseta tras un histórico Napoli-Milan.

El Mundial rozado

Con el paso de Fabio Capello al banquillo llegó otra época de éxitos. El Milan ha conquistado otros cuatro scudetti y la Champions League de 1994. Con la selección, tras una primera despedida en 1992, regresó a petición de Sacchi y disputó el Mundial de 1994, que terminó con la derrota en los penaltis ante Brasil en la final de Pasadena, donde fue el primer azzurro en fallar desde los once metros tras una actuación sobresaliente solo 25 días después de romperse el menisco.

Tras dedicar los últimos años de su carrera al Milan, celebró también el scudetto de 1996. La temporada 1996-97 fue la última como futbolista y, en junio de 1997, Baresi anunció su retirada, cerrando una carrera completamente ligada a los colores rossoneri y convirtiéndose en una de las mayores leyendas de la historia del fútbol italiano.