El conjunto catalán firmó una gran temporada en la cuarta división del fútbol español, con 20 victorias de 34 posibles, y da un salto importante en todos los sentidos por dejar atrás la Segunda RFEF. El hecho de lograrlo de forma directa, además, permite a la entidad preparar con más calma todos los retos del próximo curso.
Ver a un propietario extranjero al frente no es noticia desde hace años, y no solo en la élite. La prueba de que se da también en clubes más humildes tiene como ejemplos a la propia Unió Esportiva Sant Andreu, al Torremolinos y a otros tantos. En el caso del primero, el nombre en cuestión es Taito Suzuki, de origen asiático.
El dirigente nipón hizo una promesa a los suyos cuando los jugadores todavía luchaban por dar un paso más hacia el fútbol profesional: un viaje a su país para disfrutar durante unos días de todos los encantos y los atractivos de Japón, con visita incluida a las oficinas de Taica Corporation, máximo accionista del club.
En ese Grupo 3, el filial del Barcelona se ha quedado a solo tres unidades de alcanzar la quinta o la sexta plaza, en la que han terminado el Reus y el Alcoyano, respectivamente. Los culés tendrán que conformarse una vez más con estar dos escalones por debajo de LaLiga Hypermotion, donde compitieron en la 2017/18.
