Iker Muniain (33) había comenzado a las mil maravillas el curso de Segunda RFEF con el Salamanca CF: dos triunfos en dos partidos. Sin embargo, el domingo encajó su primera derrota en el campo del Conquense, por un marcador de 1-0.
Durante la segunda parte, Javier Murua, uno de sus futbolistas, vio la tarjeta roja. El excapitán del Athletic Club consideró totalmente incomprensible la decisión, por lo que en la rueda de prensa posterior volcó toda su ira sobre loa figura del árbitro.
"No es roja ni aquí ni en Pekín", exclamó Muniain ante los micrófonos. "El zaguero no era el último defensor porque todavía quedaba un jugador del Salamanca por detrás", analizó, según su punto de vista el preparador del equipo salmantino.
"En una acción de un balón largo del portero con un central que salta a disputar e intenta anticipar, que no sé ni si es falta, y los tres defensas de alrededor hacen la típica basculación de toda la vida de cerrar las espaldas, ¿Dónde hay una ocasión manifiesta de gol? ¿Dónde hay un ataque claro de meter gol a 40 metros del área?", prosiguió el navarro, muy enfadado.
Por último, arremetió contra el hecho de que se hagan cosas contrarias a lo que se les explica: "El que no lo haya visto, que abra los ojos. Luego se les llena la boca en las charlas diciendo que tiene que ser algo muy claro", concluyó.
