Exjugador del club, Carrick fue nombrado entrenador interino en enero tras la decisión de separar caminos con Ruben Amorim, y rápidamente llevó al equipo a escalar posiciones en la Premier League.
Disfrutó de un debut soñado, con una victoria 2-0 ante el eterno rival Manchester City, seguida de un triunfo 3-2 a domicilio frente al Arsenal. Después, también logró victorias ante Liverpool, Chelsea, Aston Villa y Tottenham.
Aunque los resultados ante clubes de menor perfil no han sido tan llamativos, ha conseguido llevar al United del séptimo al tercer puesto y ha asegurado la clasificación para la Champions League.
Este será el segundo cargo permanente de su carrera como entrenador, tras haber estado tres años al frente del club de Championship Middlesbrough.
En el comunicado oficial del club anunciando el nombramiento de Carrick por dos años, el Manchester United expresó: “El Manchester United se complace en anunciar que Michael Carrick continuará como entrenador principal del primer equipo masculino, tras firmar un nuevo contrato hasta 2028.”
Michael Carrick, entrenador permanente del Manchester United, declaró: “Desde el momento en que llegué aquí hace 20 años, sentí la magia del Manchester United.
Llevar la responsabilidad de liderar este club tan especial me llena de un orgullo inmenso.
Durante los últimos cinco meses, este grupo de jugadores ha demostrado que puede alcanzar los niveles de resiliencia, unión y determinación que exigimos aquí.
Ahora es momento de avanzar juntos de nuevo, con ambición y un propósito claro. El Manchester United y nuestra increíble afición merecen volver a luchar por los títulos más importantes.”
El director de fútbol del Manchester United, Jason Wilcox, explicó los motivos para la continuidad de Carrick: “Michael se ha ganado plenamente la oportunidad de seguir liderando nuestro equipo masculino.
En el tiempo que lleva en el cargo, hemos visto resultados positivos en el campo, pero más allá de eso, una forma de trabajar que encaja con los valores, tradiciones e historia del club.
Los logros de Michael al devolver al club a la Champions League no deben subestimarse. Ha forjado un vínculo fuerte con los jugadores y puede sentirse orgulloso de la cultura ganadora que existe en Carrington y en el vestuario, la cual seguimos construyendo.”
