Bernardo Silva achaca al choque cultural su marcha del Manchester City

Bernardo Silva
Bernardo SilvaAction Images via Reuters

El centrocampista luso afronta sus últimos meses como 'cityzen', pese a que todavía no se ha hecho oficial su adiós.

Bernardo Silva (31) es una de las caras más reconocibles de la exitosa última década del Manchester City. Sin embargo, el portugués tiene decidido abandonar la entidad inglesa cuando finalice el presente curso, en el que siguen vivos en la FA Cup y un poco menos en la Premier League (están a nueve puntos del Arsenal, con un partido menos).

La determinación de decir adiós al Etihad Stadium es total y, aunque todavía no hay nada oficial, el jugador dio muestras de que la etapa toca a su fin durante su intervención en el pódcast oficial del club mancuniano.

"Culturalmente, el portugués y el inglés son bastante diferentes; el clima, la comida, la forma de vida son un poco diferentes. Siempre bromeo diciendo que si Mánchester estuviera más al sur de Europa, me quedaría hasta que me echaran a patadas. Porque realmente amo al club de fútbol, a mis compañeros, al personal, a los aficionados, al estadio, al ambiente, ¡todo de mi vida profesional!", expresó, explicando que, después de casi 10 años, aún le cuesta asimilar el choque cultural.

Y es que, en la charla, Silva confesó que sus comienzos en la ciudad no fueron nada sencillos a nivel anímico: "Luego, la otra faceta de mi vida es diferente, porque no digo que no me guste, pero culturalmente no es exactamente lo que idealmente querría. Así que en algunos momentos no te sientes tan feliz como quisieras. Antes de conocer a mi esposa, estuve solo en Manchester durante un tiempo en el que no me sentía muy bien conmigo mismo. Sin duda pensé mucho en irme, no porque no me gustara el club de fútbol —que me encanta— sino por la otra faceta de mi vida", señaló.

"¡Me alegro mucho de que no haya sucedido (marcharse del club)! Porque probablemente habría perdido la oportunidad de vivir los recuerdos del triplete, de los cuatro títulos consecutivos, la oportunidad de ser capitán, de formar parte del grupo de liderazgo, de transmitir mi experiencia a los jóvenes, de intentar devolver al club al lugar que se merece. Pero si el Manchester City estuviera en Lisboa, me quedaría hasta los 40...", sentenció.