La globalización del fútbol y las dobles nacionalidades vuelven a abrir el debate. Algunos eligieron otro país por oportunidad deportiva; otros, por historia familiar.
Mateo Retegui y el camino hacia Italia
Uno de los casos más resonantes es el de Mateo Retegui. Formado en Boca y con pasos por Estudiantes y Talleres, explotó en Tigre antes de emigrar al fútbol italiano. Ante la falta de espacio en la selección dirigida por Scaloni, aceptó el llamado de la selección de Italia y hoy es parte del proyecto de la 'Azzurra'.
Galíndez y Berterame: identidad construida en el exterior
Otro ejemplo es el de Hernán Galíndez. Surgido en Rosario Central, desarrolló gran parte de su carrera en Ecuador, obtuvo la nacionalidad y actualmente representa a la selección de ese país.
Situación similar atraviesa Germán Berterame, formado en San Lorenzo y consolidado en el fútbol mexicano tras varias temporadas en el Atlético San Luis y Monterrey. Naturalizado, hoy defiende a la selección de México.
El caso Reyna: raíces argentinas, corazón estadounidense
Distinta es la historia de Giovanni Reyna. Hijo de Claudio Reyna, histórico jugador de Estados Unidos, tiene ascendencia argentina por parte de su abuelo Miguel, quien jugó en divisiones juveniles del país sudamericano. Aunque existió la posibilidad simbólica, Giovanni siempre estuvo vinculado a la selección de Estados Unidos, donde es una de sus figuras jóvenes.
Técnicos argentinos en otros bancos
La presencia argentina en el Mundial no se limitará a los jugadores. Varios entrenadores nacidos en el país dirigirán selecciones extranjeras:
Gustavo Alfaro – selección de Paraguay.
Marcelo Bielsa – selección de Uruguay.
Sebastián Beccacece – selección de Ecuador.
Néstor Lorenzo – selección de Colombia.
Mauricio Pochettino – selección de Estados Unidos.
Sin contar, claro, a Lionel Scaloni al frente de Argentina.
