Centro de datos del Real Madrid-Barcelona
Marcado por la eliminatoria de Champions, el Clásico liguero se presentaba como una oportunidad para las merengues de resarcirse tras la debacle de la ida europea. Para el Barça, en términos clasificatorios tampoco suponía demasiado, aunque echar más sal en la herida de su máximo rival siempre es un aliciente.
El Barça modificó el tridente ofensivo, pero mantuvo intacto el resto de líneas respecto al 2-6 en la Champions League. Las merengues, por su parte, introdujeron más cambios en cada línea: Toletti, Gálvez o Yasmim fueron de la partida.
El inicio no dejó demasiadas sorpresas. Las culés intentaron imponer su dominio desde el principio, mientras que el conjunto madrileño buscaba hacer daño a la contra con la velocidad de Linda Caicedo.
La presión azulgrana en campo rival fue asfixiante y el Real Madrid apenas podía desplegar su juego. No tenía tiempo ni para respirar y, en un disparo lejano de Ona Batlle, llegó el primer tanto de la noche.
La zaguera no se lo pensó y probó suerte desde lejos, con la fortuna de que su disparo tocó en Gálvez, lo que dificultó la estirada de Misa.
Con el agua al cuello, las blancas sobrevivían despejando centros laterales y evitando que el Barça sentenciara el partido.
Rocío tuvo que emplearse a fondo bajo palos para evitar otro gol claro, Patri Guijarro también dispuso de una ocasión, y el Madrid, que resistía sin encajar el segundo, empezó a soltarse en el tramo final.
Athenea lo intentó desde lejos, pero las malas decisiones de las de Quesada echaron por tierra varias transiciones prometedoras.
Cata Coll apenas tuvo trabajo, pero el Barça dejó con vida un partido que pudo haber sentenciado, y las madridistas se marcharon al descanso con opciones de remontada.
La pesadilla blanca se agrava en Valdebebas
El 0-1 dejaba el partido abierto; eso sí, el conjunto merengue debía ser valiente y buscarle las cosquillas a las catalanas. Sin embargo, las de Pere Romeu esperaron su momento para ampliar la ventaja.
Los espacios en la zaga capitalina eran cada vez mayores y Graham encontró en el punto de penalti a Alexia Putellas. La capitana, que ya brilló en el partido de la competición continental, remató a placer para batir a Misa.
No tardó en descomponerse el conjunto local. Aún no se había alcanzado la hora de juego y el Barça ya celebraba el tercero. Un centro lateral no encontró rematadora azulgrana, pero Lakrar, sin querer, no pudo evitar marcarse en propia puerta.
Ambos equipos hicieron cambios, pero nada varió sobre el terreno de juego. El Barça siguió apretando en busca del cuarto gol, mientras las madridistas se defendían como podían.
Misa, con varias buenas intervenciones, y Rocío Gálvez, de nuevo bajo palos, evitaron que el Di Stéfano viera a su equipo con una desventaja aún mayor.
El partido murió en campo del Real Madrid y las visitantes no lograron ampliar su ventaja en los últimos minutos. Ni Claudia Pina, que regateó a Misa en los instantes finales, pudo sumar el cuarto tanto.

Jugadora Flashscore del partido: Ona Batlle (Barcelona).
