Centro de datos del Real Madrid-Leganés
La segunda prueba para los de Mourinho en esta calurosa pretemporada llegaba con dos novedades en el 11. Valverde, capitán del equipo, lideraría una medular en la que también estaría Ciria, canterano merengue y campeón de la Youth League.
Lunin, Arnold, Asencio, Huijsen, Carreras, Camavinga, Güler, Mastantuono y Gonzalo completaban la alineación titular del luso.
Por otra parte, los pepineros sumaban su quinto partido de preparación de cara a la próxima temporada. El Leganés llegaba a Valdebebas con más rodaje que su rival.
Rubén Albés y los suyos copiaron la táctica que tanto se le atragantó al conjunto local la pasada campaña. Un repliegue atento permitió al Lega vivir tranquilo en su campo, más aún cuando Güler, Mastantuono y compañía no conseguían marcar la diferencia cuando pisaban tres cuartos de campo. Una falta de finura acorde al momento de la temporada en el que se disputó el duelo.
Escenario contrario era el que vivía el club del sur de Madrid. Su comodidad en defensa contrastaba con la falta de fluidez a la hora de sacar la bola. Camavinga, actuando de coche escoba, asfixió las intentonas visitantes.
La doble G coge ritmo
El paso de los minutos fue mejorando el nivel de los mediapuntas, sobre todo Güler. Empezó a ser indetectable para la zaga del Leganés y, en una combinación con Valverde, consiguió dejar solo al charrúa. Con mucha tranquilidad, el capitán del Real Madrid superó a Raúl Fernández con un disparo cruzado.
Nada más volver de la pausa de hidratación llegó el desplome pepinero. El Real Madrid aprovechó los espacios y Trent dejó solo a Gonzalo, que definió con clase para colocar el 2-0.
Los tantos "obligaron" al Leganés a soltar amarras y buscar la meta de Lunin. Al principio no conseguía desenmarañar la defensa local, muy tranquila en todo momento.
A pesar de la asistencia, el lunar en el Real Madrid fue Trent. Su despliegue físico y la finura de su pie derecho no pasaron desapercibidos, al igual que su fragilidad defensiva.
El inglés vio la tarjeta amarilla en una acción sin demasiado peligro y, para rematar sus primeros 45 minutos en fase defensiva, vio cómo Naim le recortaba y colocaba el 2-1 con un derechazo inapelable para Lunin.
Pudo empatar el recién llegado a Butarque, Gothler, en una jugada que, de nuevo, apareció por el flanco que defendía Arnold, pero Huijsen llegó a tiempo con una buena acción defensiva.
Se baja el telón
Y es que el resto del partido de entrenamiento no pudo verse. Sin embargo, los hechos siguieron sucediéndose.
El conjunto de Mourinho repitió la fórmula del primer tiempo, pero cambiaron los protagonistas.
Sorprendió al Leganés con un ataque relámpago que certificó la goleada madridista.
El primero lo anotó Mastantuono, que no cuajó la mejor de las actuaciones en el primer tramo, pero que sí se sacó la espina al anotar el tercero de los suyos.
Rubén Pulido, sin desearlo, anotó un minuto después el quinto gol del choque, pero en propia puerta.
No dio tiempo a más en la media hora que restaba y el choque finalizó 4-1.
