Centro de datos del Getafe-Real Sociedad
Aquellos que dicen que es más fácil destruir que construir tienen un claro ejemplo con el que defender su tesis: el Getafe. Porque lo que esperas cuando alineas a Kubo, Oyarzabal, Carlos Soler o Brais Méndez, como hizo la Real de Matarazzo, es creatividad y juego ofensivo. Sin embargo, como la kryptonita a Supermán, Pepe Bordalás es experto en hacer que su equipo saque de quicio a un rival con esa calidad. Lo consiguió durante algo más de media hora con un buen posicionamiento y con ayudas defensivas. Y le dio para, de vez en cuando, asomarse a los dominios de Remiro. De hecho, el primer disparo, aunque no a los tres palos, fue del canterano azulón Mestanza.

El peligro de dejar la puerta abierta al ladrón
El problema de esta idea de encerrarte y tener al enemigo siempre en tu casa es que como te descuides lo más mínimo o cometas un ínfimo error, te puede costar caro. Como cuando un mosquito te ronda y te duermes. Pues el picotazo lo dio Brais Méndez. El pontevedrés cazó un mal despeje de Juan Iglesias en la frontal y cargó su zurda para batir a David Soria y poner el 0-1.
Con el muro resquebrajado, el Geta se sintió desnudo. Aun así, no solo resistió sino que al descanso llegó con un disparo lejano de Juan Iglesias que obligó a trabajar a Remiro. Aún había esperanza para los locales.

Fallar tanto se paga caro
La Real, sin embargo, quiso cortar cuanto antes esa ilusión. Su problema, que falló todo lo que no se puede fallar. Y más en este tipo de encuentros. Presionó bien, arriba, forzando pérdidas de la zaga local, pero estuvo horrible en la suerte del gol. Guedes, Carlos Soler y, especialmente, Oyarzabal en dos ocasiones y Barrene perdonaron lo imperdonable ante David Soria. Lo pagaría carísimo.
Las paradas de su portero y lo corto del marcador hicieron pensar a los de Bordalás que podrían protagonizar una nueva machada. Con los cambios, por fin con un delantero de verdad como Juanmi, y no con un experimento como el centrocampista Mario Martín, llegaron sus mejores momentos. Y cuanto todo parecía que los esfuerzos serían en balde porque se acercaba el final... apareció el citado Juanmi en el minuto 89 para hacer lo que mejor sabía hacer: sacar tajada de cualquier mínima ventaja en el área para batir a Remiro y rescatar un punto.
El destino, sin embargo, es cruel. Lo fue para el Getafe. Porque en el 90+5, a 30 segundos del añadido previsto, Soria cantó en un grosero error que permitió a Aramburu cabecear el balón a puerta vacía, poner el 1-2 y darle la victoria a una Real que lo necesitaba con urgencia extrema y que se queda con 21 puntos en la tabla, los mismos que el rival de esta noche, un Geta que se quedó congelado.
Jugador Flashscore del partido: Aramburu (Real Sociedad).

