Tanto el Real Betis como el Sevilla se ejercitaron en sus respectivos estadios con las puertas abiertas para recibir fuerzas de sus hinchas de cara al derbi que disputarán mañana en el Sánchez-Pizjuán a partir de las 16.15 horas.
Uno de los momentos interesantes de la práctica verdiblanca ha llegado cuando ha aparecido Isco (33), que se marchó lesionado del último partido de Europa League y su estado era toda una incógnita durante los últimos días.
El caso es que el mago de Arroyo de la Miel apareció caminando con la ayuda de un par de muletas, lo que confirmó que se perderá el esperado enfrentamiento contra sus vecinos del Sevilla.
Y seguramente también falte a algún partido más, dados los plazos de recuperación que dio Manuel Pellegrini: "Hay que esperar a que cicatrice la herida, serán seguramente un par de semanas o 10 días", expresó el chileno, renovado ayer mismo hasta 2027.
Mejores son las expectativas con Sofyan Amrabat, el hombre que chocó con el 22, sobre el que el entrenador ha dicho que "no está 100% descartado".
