El Celta de Claudio Giráldez es uno de esos equipos que no suelen encerrarse en su propia área. De hecho, el conjunto gallego plantea un sistema ofensivo, agradable, con presión asifixiante y con riesgos, como todos los sistemas que existen en el fútbol.
El párrafo anterior puede resumir lo ocurrido en la primera parte del Celta-Levante. Los locales han tenido varias oportunidades para adalantarse. Incluso les han anulado dos goles (uno a Pablo Durán por fuera de juego, otro a Javi Rueda, también por posición antirreglamentaria) bien anulados.
El Levante prefirió protegerse y salió bien librado de unos 45' minutos iniciales que se han jugado prácticamente en el área de Ryan.

Al Celta se le atragantan los goles
A veces, la presión y la ofensividad no son sinónimo de goles en cadena. El Celta ha vivido en carne propia esa sentencia. La dominancia de los locales, tanto con el balón como sin él (aunque el Levante ha tenido un buen posicionamiento en el campo), no ha sido suficiente para ver portería.
Iago Aspas, siempre presente y con ganas, rozó un golazo: el capitán del Celta por poco anota un gran tanto de tacón (54'). Aspas chocó otro tiro libre a la barrera del Levante, que se resguardó con inteligencia e incomodó de forma posicional el planteamiento de Giráldez.

Ryan, con una buena mano, logró evitar el primero del Celta en el 75'.
Los intentos del Celta se han quedado en eso: en ensayos sin éxito para anotar. El Levante ha salido con vida de Balaídos y con un punto que, seguramente, tendrá importancia en el tramo final de la temporada. Acaban sin duda con mejores sensaciones los visitantes, frente a un Celta que ha sufrido en Europa y que en LaLiga no termina de encontrarse.
Jugador Flashscore del partido: Iago Aspas, Celta
