Centro de datos del Sevilla-Girona
Hay situaciones en las que, cuando todo pinta mal, pueden aún ir a peor. Es lo que le pasa al Sevilla. Un equipo sin fútbol y sin alma. Desde los jugadores a la directiva, que tienen enfadada a una de las aficiones más fieles de LaLiga. No es para menos si la puesta en escena ante el Girona es tan lamentable que antes del segundo minuto ya has encajado un gol. Normal, por otro lado, para el equipo más goleado del campeonato.
Fue Lemar el que firmó el 0-1 tras una buena acción de un excanterano hispalense como Bryan Gil. Tras un pase de Rincón, Lemar apenas tuvo oposición para disparar desde la frontal ¡¡con la derecha!! y poner de uñas al Sánchez-Pizjuán.

Maravilloso portero el del Sevilla
Lejos de reaccionar, lamiéndose aún sus heridas, sólo Odysseas Vlachodimos levantó el orgullo de Nervión. Mientras sus compañeros perseguían sombras sin muchas ganas, el portero salvaba una y otra vez goles cantados. La tuvo Lemar de nuevo antes de que, en un par de acciones seguidas, los locales visitaran el área catalana. Pero lo más cerca que estuvieron de marcar fue en una cesión de Blind que tocó en el palo y despejó Gazzaniga. El arquero sacó también un buen disparo de Peque. Se acabó la reacción sevillista.
Enseguida el Girona volvió a sacar tajada de la mala presión y colocación del rival. Fran Beltrán y Tsygankov, éste en dos ocasiones clarísimas, pudieron encarrilar la victoria. Pero Vlachodimos lo impidió haciéndose gigante en la defensa de su guarida. Entre abucheos de su propia afición, los sevillistas no daban una. Carmona, que no va sobrado de calidad, ni tiró ni centró en un contragolpe. Peque sacó un córner y su golpeo acabó en la grada de fondo. Inexplicable. Entre pitos y gritos de dimisión a Del Nido Jr. se alcanzó el descanso.
Triple cambio
No esperó Matías Almeyda para revolucionar a su Sevilla. Ejuke, Oso y Juanlu entraron de inmediato por unos desacertados Peque, Azpilicueta y Carmona. También Míchel introdujo a Echeverri por Vanat, presumiblemente por molestias. Los cambios le sentaron bien a los andaluces, que salieron con otro espíritu. Y aunque Lemar y Rincón avisaron de su peligro, en la segunda mitad se vivió más en la meta gironí: Gudelj lo intentó con una volea igual de estética que de desviada, el zurdo Oso remató con la diestra desde cerca y Maupay, tras un rechace corto de Gazzaniga, pifió un remate a bocajarro con toda la portería para él.

La inercia había cambiado. Incluso el público cambió los pitos por gritos de aliento. Pero el gol del empate seguía sin llegar. Lo intentó de nuevo Oso de lejos. Se quedó cerca. Ya a la desesperada, en el rush final, también Alexis Sánchez y Maupay probaron fortuna sin éxito. El Girona se había blindado en defensa, acumulando hombres y cerrando espacios. Pero esa no suele ser buena idea. Y Kike Salas lo demostró con un zurdazo desde la frontal tras un resbalón de Echeverri que se convirtió en el 1-1.
Tanto se animaron los sevillistas que creyeron poder ganar. Sin embargo, lo que ocurrió fue que los cazaron con la guardia baja y concedieron un penalti ya con el tiempo casi cumplido. Stuani, tantas veces héroe, salió del banquillo sólo para lanzar el penalti. Lo tiró a su derecha y Odysseas le adivinó la intención para salvar ese punto que tanto les había costado ganar.
Respiró el Pizjuán, pero no es para celebrarlo porque la debilidad está ahí incluso rescatando un punto. Tampoco salió contento el Girona ni Míchel, que no estuvo fino en sus decisiones en la segunda mitad.

Jugador Flashscore del partido: Odysseas Vlachodimos (Sevilla FC).
