El partido comenzó con un aperitivo inmejorable. Oyarzabal, a los dos minutos, superó a Joan García con un cabezazo que besó el larguero. Anoeta estalló en júbilo, pero el VAR confirmó que, cuando Guedes puso el centro, el eibarrés se encontraba en posición adelantada.
No hubo que esperar demasiado para el siguiente sobresalto. Olmo derribó a Kubo antes de que Fermín superara a Remiro. Gil Manzano recibió la llamada del VAR, rectificó su decisión y anuló el tanto.
El primer plato lo sirvió De Jong, que se aprovechó de un pase de Pedri, aunque partía ligeramente adelantado.
Lamine también fue protagonista en la primera mitad. El internacional español recogió un balón en el área y batió al meta txuri-urdin, pero tras el toque previo de Koundé, el extremo estaba adelantado por la punta de la bota.
Oyarzabal anotó el único gol legal de los primeros 45 minutos, pero antes del descanso aún llegó el postre. Lamine provocó un penalti en el último minuto del añadido, aunque la acción volvió a quedar invalidada por fuera de juego previo del joven delantero.
