Amorim, Schuster y otros entrenadores que forzaron su despido

Bernd Schuster buscó el despido del Real Madrid en 2008
Bernd Schuster buscó el despido del Real Madrid en 2008PHILIPPE DESMAZES / AFP

El ya extécnico del Manchester United no es el único que ha hecho declaraciones contundentes para que le echaran de su club.

Normalmente, cuando las cosas le van mal a un equipo de fútbol, el entrenador se aferra a su puesto intentando revertir la situación y es la cúpula del club la que se encarga de sacarle de su cargo. Sin embargo, hay ocasiones en las que, aunque no se vayan voluntariamente, los preparadores realizan alguna declaración altisonante para precipitar la decisión de la directiva.

Así fue en el caso de Rúben Amorim, cesado esta mañana por el Manchester United después de marcarse una buena rajada el domingo tras empatar contra el Leeds en la Premier League.

"No estoy aquí para terminar mi trabajo en 18 meses y marcharme. El acuerdo era que yo sería el manager, no solo el entrenador", dijo, entre otras muchas cosas, con un semblante que denotaba un importante enfado. "Soy el entrenador del Manchester United y así será durante los próximos 18 meses o hasta que la directiva decida cambiar", añadió.

A continuación, te presentamos otros ilustres que no se fueron, pero que pusieron fácil que les mostraran la puerta de salida.

John Toshack - Real Madrid

Uno de los pioneros en esto de sacar los pies del tiesto fue John Benjamin Toshack. En 1999, el galés profirió unas declaraciones incendiarias en las que criticó a sus propios jugadores y a los dirigentes del club blanco. ¡Y eso que Lorenzo Sanz le pidió silencio!

En este caso, el técnico habló en el diario Marca: "Es más fácil ver un cerdo volando sobre el Bernabéu a que yo rectifique. No voy a soportar que me quiten la autoridad, porque después de eso no hay nada que hacer. En un bar, los camareros no dicen lo que tiene que hacer el jefe. No rompo ningún pacto, los entrenadores no pactan", dijo.

Lorenzo Sanz no dudó en quitarle y poner en su lugar a Vicente del Bosque. El resto es historia...

Gustavo Poyet - Girondins de Burdeos

Nos marchamos a Francia. Corría la temporada 2017/18 cuando el uruguayo Gustavo Poyet asumió las riendas del Girondins de Burdeos. El caso es que no le fue nada mal en su arranque a nivel deportivo, pero todo se torció cuando el técnico realizó unas declaraciones contra los dirigentes galos tras un duelo de Europa League.

"Lo que ha hecho el club es una vergüenza. Les dije que no podía salir hasta fichar a otros jugadores. Ellos no me escucharon y le dejaron marchar", espetó en plena rueda de prensa, muy enfadado por la venta de Gaetän Laborde sin su consentimiento.

De primeras, le apartaron una semana del equipo, pero terminó sustituyéndole Éric Bédouet de manera interina.

Bernd Schuster - Real Madrid

Tras ganar una liga y una Supercopa de España, a Bernd Schuster no le estaba yendo nada bien en la campaña 2008/09. Con muchos problemas en Champions y Liga, y eliminado de la Copa del Rey por el Real Unión de Irún, el técnico alemán se sentó desquiciado en la sala de prensa del Bernabéu y realizó unas declaraciones que quedarán para siempre en la memoria del madridismo a dos semanas del Clásico.

"Me preocupa menos que cualquier otro partido. En el Camp Nou ahora mismo no es posible ganar. El Barcelona está muy bien, está arrasando. Yo creo que es su año, y tal como estamos nosotros vamos a intentar hacer un buen papel. Más no se puede hablar", aseveró el entrenador.

Ni 24 horas tardaron en destituirle para poner a un Juande Ramos que, como auguró el bueno de Bernd, cayó 2-0 en la Ciudad Condal.

Antonio Conte - Tottenham

Uno de los técnicos con mayor temperamento del planeta fútbol es, sin duda, el italiano Antonio Conte, que en 2023 estalló contra su plantilla y los propietarios del Tottenham después de dejar escapar un 3-1 contra el Southampton, el 18 de marzo, que terminó en 3-3.

La rueda de prensa posterior no tuvo desperdicio: "Veo muchos jugadores egoístas. No veo un equipo" o "la historia del Tottenham es esta: 20 años con este propietario y nunca han ganado nada", fueron sólo algunas de las perlas que soltó.

"Si quieren continuar así, tendrán que cambiar de entrenador", avisó. Y no tardó en ver atendidas sus plegarias, ya que cinco días después estaba fuera del club.