Centro de datos del Alavés-Getafe
La buena racha del conjunto local, que venía de sumar seis puntos de seis posibles antes del revés copero, contrastaba con la mala dinámica del equipo visitante: ocho encuentros seguidos sin ganar en el torneo doméstico, desde el 28 de noviembre, fecha en la que superaron al Elche por la mínima (1-0). Antes del inicio del duelo, la entidad babazorra condenó "la pintada vandálica" realizada sobre los murales del estadio de Mendizorroza.
Inicio prometedor el que se vivió en la capital del País Vasco por la ocasión de Toni Martínez, que recortó a un contrario y luego remató desviado. La afición, enchufada de por sí normalmente, se animó pronto en una tarde con presencia parcial del sol. No tardó en llegar la respuesta, mediante un Martín Satriano que superó con facilidad a Antonio Blanco antes de buscar el engaño frente a Antonio Sivera. Luego, el uruguayo lo intentó de nuevo con un tiro desviado.
Una lesión, un paradón y poco más
No fueron pocas las interrupciones durante el primer tiempo, y una de ellas mandó al banquillo a un Mario Martín que lloró sin consuelo por el intensísimo dolor -aparentemente, en un dedo del pie que puede haberse fracturado-. José Luis Bordalás, ante la obligatoriedad de hacer el cambio, optó por Abdel Abqar para ocupar su lugar. El centro del campo, independientemente de esa desgracia, no existía; de la línea de atrás a la de ataque, una y otra vez.

Toni puso a prueba la fiabilidad de un Soria que se lució poco después en una acción de córner: potente testarazo de Garcés y mano firme del guardameta para mantener la igualdad en el marcador hasta la segunda mitad, a la que se llegó tras un golpeo de Tenaglia que no encontró portería. Por suerte para el aficionado neutro, al menos se habían producido algunos ataques en ambas áreas, aunque fútbol lo que se dice fútbol... muy poco.
Invente, Milla, maestro
Al inicio de la segunda mitad, Luis Milla demostró una vez que está para cotas mayores: cambio de ritmo extraordinario que le permitió dejar atrás a su marcador y asistencia a su tocayo Luis Vázquez, capaz de fabricar un sobresaliente control orientado antes de batir al portero local con un envío cruzado. La reacción de Eduardo 'Chacho' Coudet, un triple cambio -se incorporaron al césped Abde Rebbach, Denis Suárez y el exmadridista Aitor Mañas-.

El joven Liso, revelación al inicio del curso, agitó el choque nada más entrar: se plantó solo ante Sivera después de una potente transición y, una vez dado el aviso, provocó un penalti al recortar a un Pacheco que pecó de novato y que podría haber sido mucho más prudente. Arambarri no falló y dejó encarrilada la victoria de los azulones, que pudieron sufrir muchísimo más si el arquero madrileño no hubiera frustrado por partida triple a los vitorianos.
Jugador Flashscore del partido: Luis Milla.
