Centro de datos del Athletic-Real Sociedad
A veces un derbi puede ser muy traicionero, especialmente para el anfitrión. La atmósfera puede convertir los ánimos en sobreexcitación y jugarle una mala pasada. Pero nada de eso le ocurrió al Athletic. Los de Terzic salieron en tromba, eléctricos, anulando por completo la idea del rival y lanzándose a por el gol sin especulación alguna. Y aunque encontraron algún obstáculo, como la lesión de Maroan, que provocó el llanto en el delantero al tener que marcharse, se llevaron su premio antes del cuarto de hora.

Ya pudo haber estrenado el marcador Berenguer a los dos minutos. Pero hubo que esperar algo más para que Nico Williams encontrase a su hermano. Iñaki, escapándose de la vigilancia de los centrales, superó a Remiro con sutileza para llevar el éxtasis a San Mamés.
De la Real seguía sin haber noticias. Y menos pudo haber si Robert Navarro hubiera acertado con un remate sin oposición instantes después. O si un centro de Iñaki Williams, tras una estupenda acción de Peio Canales rompiendo líneas, hubiera encontrado rematador.

De dónde sale ese cañón
Era un monólogo del Athletic con y sin balón. Sin embargo, en una acción aislada, de las pocas en las que se pudieron aproximar al área de Unai Simón, Sucic soltó antes de la media hora un cañonazo que se coló ajustado al palo colocando el 1-1. Ver para creer.
Fue un jarro de agua fría por lo inesperado y lo injusto del empate. Y si no es por Unai Simón, que hizo dos paradones a Barrene y a Oyarzabal, el guion habría cambiado definitivamente. La Real, tras el gol, era otra y quiso aprovechar la tendencia. Lo que no esperaban los de Matarazzo era el penalti de Aramburu a Nico Williams. Berenguer asumió la responsabilidad para devolver la ventaja a los bilbaínos al filo del descanso.
El ritmo endiablado bajó tras la reanudación. Lo que no cesaron fueron las llegadas a ambas áreas. Iñaki Williams estaba juguetón y Sucic quería otro chicharrazo. Los donostiarras se hicieron con la pelota, con permiso del rival, que prefería esperar y lanzar contragolpes. Una táctica peligrosa teniendo enfrente el potencial ofensivo de los txuri urdin, especialmente con lanzadores de media distancia como el citado Sucic o Carlos Soler. A este último le negó el gol Unai Simón.
Llamó entonces el técnico visitante a filas a Kubo y a Turrientes, como antes a Oskarsson, para incrementar el asedio en busca del empate. Mas los minutos pasaban y el Athletic seguía ganando. Y así continuó, con un asedio constante, incluso con una incorporación a la desesperada de Remiro, hasta el pitido final, momento en el que los leones por fin pudieron rugir después de cinco derbis oficiales sin gritar victoria.

Jugador Flashscore del partido: Nico Williams (Athletic).
