El escándalo, que enterró el primer juicio en mayo de 2025, dejó sin efecto 20 audiencias judiciales y 44 testimonios recogidos a lo largo de dos meses y medio.
El segundo proceso, en el que se escuchará a unos 120 testigos, buscará determinar la responsabilidad del equipo médico de Maradona, pero con un nuevo enfoque de la fiscalía.
"El fallido juicio y el hecho de que las defensas hayan conocido nuestros métodos nos obligó a cambiar estrategias, pero siempre con la convicción firme de que impediremos la impunidad de los responsables", dijo a la AFP el fiscal Patricio Ferrari.
El ícono del fútbol argentino murió a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 a causa de una crisis cardiorrespiratoria y un edema pulmonar tras varias horas de agonía en su cama en una residencia privada en Tigre, al norte de Buenos Aires, donde se recuperaba de una neurocirugía.
"Cruel con la familia y los imputados"
Siete profesionales de la salud -médicos, psicólogos, enfermeros- que lo atendían entonces son acusados de homicidio con dolo eventual, una figura que implica que eran conscientes de que sus acciones podían ocasionar la muerte del exfutbolista.
Las defensas sostienen que falleció por causas naturales. "Si hay algo que quedó descartado es un plan criminal doloso para matar a Maradona. El que siga sosteniendo eso es cruel con la familia y con los imputados", dijo el domingo Vadim Mischanchuk, abogado de la psiquiatra Agustina Cosachov, a Radio Con Vos.
El proceso en San Isidro, en las afueras de Buenos Aires, constará de 30 audiencias dos veces por semana y se estima que finalice no antes de julio.
La noticia del fallecimiento del campeón mundial con Argentina en 1986 llevó a cientos de miles de personas a las calles en un duelo colectivo en medio de la pandemia de la COVID-19.
