-Comenzamos por quizás el primer gran cambio, cuando salió de España, ¿cómo le surgió la oportunidad de dejar el Albacete para irse al Widew Lodz de Polonia?
Ya llevaba el fútbol polaco varios años detrás de mí, desde mi etapa en el Valencia-Mestalla. Y, analizando todo un poco, después de la temporada en Albacete, solo tenía un año más de contrato. En Polonia me ofrecían más años de contrato y ya tenía ganas y una edad para empezar a vivir esta experiencia fuera de España.
-¿Por qué cree que el fútbol polaco se fijó en usted?
Supongo también por el tema físico, también mi velocidad, juego buscando mucho las espaldas de los centrales. Aquí en Polonia el fútbol es un poquito más abierto, normalmente hay más goles, cuando no hay tanto frío, porque cuando hay frío los partidos son difíciles de jugar. Pero sí, yo creo que eso, básicamente, mi velocidad y mi físico llamaron la atención de varios clubes polacos. Y también es verdad que los precedentes de jugadores españoles, que lo hicieron muy bien en Polonia. El mercado de Primera RFEF o de Segunda división llama la atención a los equipos polacos hoy en día, ya que pueden obtener buenos perfiles y ofrecer mejores condiciones.

La aventura en Japón
-Y de esa primera experiencia en Polonia, se fue al Sapporo, en Japón. ¿Qué tal le fue por el país nipón?
La verdad es que no me fue muy bien, porque llegué con unas expectativas muy grandes al país, a pesar de que el Consadole Sapporo ya iba último cuando yo firmé con ellos, en J1. Pero bueno, aun así, las expectativas individuales eran bastante altas. La verdad es que todo fue al revés desde prácticamente mi llegada. El entrenador del primer año ya tenía su once, ya tenía sus jugadores y no contaba mucho conmigo. Y en el segundo año, cambios en la presidencia del club y demás, me impidieron seguir disfrutando de un país tan interesante y que realmente me acogió muy bien, porque los aficionados y todo el mundo me acogió muy bien. Pero, futbolísticamente hablando, la verdad es que fue un paso atrás en mi carrera.
-¿Cree que el futbol nipón es muy diferente a lo que vivió en Europa?
Sí, sin duda. Llegué con unas expectativas muy altas a nivel de profesionalidad y de funcionamiento y la verdad es que me encontré con cosas que me sorprendieron mucho, y la forma de jugar, de entender el futbol es muy diferente. Es un futbol con muchos errores, con muchas idas y venidas. Nosotros los españoles estamos tan acostumbrados a la táctica y a mimar el balón, que choca ver que en Japón hay más pérdidas de balón sin sentido para nosotros y físicamente son partidos de mucha ida y vuelta.
El regreso a Polonia
-De Japón regresó a Polonia, a uno de los equipos seguramente más reconocibles para el aficionado medio español, el Wisla Cracovia. ¿Qué tal está siendo el retorno al fútbol polaco?
He llegado hace un mes y poco y la verdad es que estoy muy contento, reencontrándome con esas sensaciones que ya tenía del país, de sentirme muy querido, pues la afición me ha recibido con los brazos abiertos y al ser un país que ya conocía, que me trató tan bien, estoy muy contento, con muchas ganas de poder tener más minutos, cada vez más, participar más en el equipo y deseando que ascendamos, que un club histórico como el Wisla tiene que estar en la Ekstraklasa, y lucharemos por ello.
-¿Qué tal la adaptación a dos países tan distintos? Ya he comentado un poco el tema del fútbol en Japón, pero ¿qué tal la vida para alguien que llega de lejos? Y también en el caso de Polonia, que obviamente hay diferencias.
Todo depende de cómo lo afrontes en la vida, pero yo creo que la diferencia, evidentemente, es abismal cuando vas a Japón, mucho más que cuando vas aquí, a Polonia, que al final Polonia parece que está muy lejos culturalmente de España, pero no es así. Hay muchas más similitudes prácticamente en todo, aparte del frío. Todo lo demás es bastante parecido a España; hay algunas diferencias, pero no son muchas comparadas con Japón, donde todo es a base de normas súper estrictas. La ciudadanía también tiene sus costumbres para lo bueno y para lo malo, pero sí que son muy diferentes.
Aun así, todo depende de la actitud con la que afrontes las cosas. Y la verdad que la adaptación a nivel personal fue buena. El único problema fue a nivel deportivo, todo lo demás, fue una experiencia muy bonita y que repetiría sin duda.
-Es un tema que ha mencionado, pero entonces se echa en falta el clima español, ¿no?
Sí, por supuesto. Cuando se habla de España se habla de buen tiempo, de buena comida, y quieras o no, aunque Japón tiene su gastronomía y demás, también me tocó vivir en una ciudad muy, muy fría, como es Sapporo. Pero sí, sí, el clima y la comida se echan mucho, mucho de menos.

Ilusionado con el Albacete y el Castellón... y el Valencia
-Ahora, mirando a su último equipo de España, el Albacete, que este año ha sorprendido a muchos equipos con su participación copera, esas eliminaciones del Celta y del Madrid, y esa batalla que se le plantó al Barcelona. ¿Cómo ve la temporada en general de su antiguo equipo?
Pues la verdad es que me gusta mucho seguirlo, y creo que está siendo un poco irregular, teniendo en cuenta también que esa Copa que puede distraer a un equipo de Segunda. Pero creo que se están haciendo las cosas bien, desde hace años el club está teniendo unas bases, una filosofía clara. La Segunda división es tan larga que veremos a ver qué pasa, pero a ver si engancha un par de partidos seguidos ganando, y puede optar a algo más bonito.
Creo que está siendo un equipo muy sólido, pero parece que estás ahí en mitad de la tabla que no estás luchando por nada y o se te complica o puedes tirar para arriba. Entonces espero que pueda ganar un par de partidos y pueda mirar para arriba en vez de para abajo.
-Ha mencionado que, en los años recientes, el Albacete está haciendo las cosas bien. Usted precisamente logró un ascenso a Segunda división con el equipo, ¿qué supuso para la ciudad y para el equipo, para el club?
Bueno, para la ciudad yo creo que fue un cambio de dinámica, por así decirlo, porque parecía que era un año de depresión, que no habíamos ascendido directamente, que para un equipo recién descendido a Primera RFEF, el primer año que se jugaba esa categoría, no ascender directamente podía suponer quedarte anclado en la categoría, y, al final, de la manera en que se ascendió, pues creo que fue un punto de inflexión para el equipo y para la afición, porque la afición desde entonces está muy, muy metida con el equipo. También es verdad que es una ciudad que respira a fútbol, a la que siempre le ha gustado mucho ir al campo, entonces, ese partido cambió muchas cosas para mejor.
Es bonito ver cómo se llena el campo, cómo estos partidos contra el Barça y contra el Madrid ha estado el Belmonte a reventar, y ojalá en Liga se llenara tanto.
Ahora mirando al paso por la cantera del Valencia que ha mencionado, ¿qué le parece la situación actual del club y del equipo?
Pues es una pena. Tuve la oportunidad, en mis últimos dos años en el filial, en el Mestalla, de poder entrenar con el primer equipo, con Marcelino, el último equipo del Valencia que jugó Champions League, y es una pena porque la afición, la ciudad, el propio campo, Mestalla, aunque estén haciendo el nuevo, tiene esa aura y esa magia, se merecen noches grandes.
Esperemos que tenga solución, ya no ahora, sino debería haber tenido solución hace años, pero esperemos que la solución llegue pronto y podamos ver un Valencia luchando por cosas que se merece, y no por estar sufriendo como lo está haciendo últimamente.
También pasó por otro equipo de moda en Segunda, el Castellón, ¿qué recuerda de su paso por el equipo orellut?
Pues siempre lo digo, es una espinita que tengo clavada porque creo que hubiera conectado mucho con Castalia lleno, pero me tocó vivir el año del COVID, donde los estadios estaban vacíos, no había afición, y creo que eso me lastró un poco mi adaptación al equipo, porque también era un año donde se podían tener muchos jugadores en plantilla, y había mucha diferencia entre los jugadores veteranos que se habían quedado del año anterior y los nuevos jugadores. Teníamos jugadores con mucho potencial como Fidalgo o Carrillo, que no tuvimos o no tuvieron las oportunidades que merecían, creo, y no nos acabó de ir muy bien en todo el año, pero, especialmente, tengo esa espinita de no haber disfrutado de Castalia, de no haber disfrutado del todo de esa temporada.
La verdad es que me alegro mucho de que les vaya bien, porque creo que la ciudad y el club, es parecido al Valencia, con mucha historia, con mucha afición, con un estadio que prácticamente siempre se llena, y me alegro de que les vaya muy bien y ojalá en mi etapa hubiera ido bien también.
¿Ve al equipo subiendo a Primera, ahora que está ahí en esos dos primeros puestos?
Sí, y tanto, y tanto. Al final, como he dicho antes, Segunda es muy larga, pero tirando el capitán Alberto Jiménez del equipo orellut, pues al final seguro que eso ayuda, esa clase de jugadores siempre te dan un plus, te ayudan a tener una estabilidad cuando la mente falla, porque Segunda es tan larga que mentalmente muchas veces te satura. Entonces, jugadores con esa experiencia, con esa calidad, pues te tiran para arriba y estoy seguro de que se mantendrán, esperemos que sea en ascenso directo, pero si no, pues en los play-offs. Tienen jugadores maduros como para saber llevarlo, como para poder llevar al equipo a Primera división y me encantaría, la verdad.
El Wisla Cracovia y un único objetivo por cumplir
Volviendo a su etapa en Polonia, hablando ahora de su equipo actual, el Wisla, que es el más antiguo del país. Está en Segunda, pero como líder, ¿sienten en el club urgencias por subir?
A ver, yo creo que este año sí, porque ya son cuatro temporadas creo en Segunda y este año, con la diferencia que le sacamos al segundo, cómo está jugando el equipo, con la afición también volcada, creo que, no diría urgencias, pero sí que ya toca y se respira en el ambiente, que es como que tiene que ser este año por cómo se están dando las cosas y por cómo está yendo el equipo.

¿Le han comentado ya cómo se vive la 'guerra santa' de Cracovia, ese derbi de la ciudad?
Sí, no me tocará vivirlo esta temporada, ojalá que la temporada que viene lo pueda vivir. Ya me tocó un derbi bastante fuerte y peligroso en Lodz, en mi antiguo club, y se me dio bien, metí gol en los dos partidos, o sea que ojalá el año que viene en Primera pueda haber ese derbi en Cracovia y que también se me dé como se me dio en Lodz.
Aunque ya tenía experiencia en el fútbol polaco, ¿le ha ayudado para poderse integrar al equipo la presencia de jugadores españoles como Ángel Rodado y Marc Carbó?
Sí, por supuesto, al final con Ángel coincidí hace ocho años en el Ibiza, en Segunda B, y siempre he tenido una relación muy buena. Cuando firmó aquí yo le pude dar un par de consejos porque ya llevaba un par de meses más que él en el Widew, él llegó aquí al Wisla un poco, no perdido, pero en periodo de adaptación, y él aquí es la superestrella, él es una leyenda ya, lleva muchos años metiendo muchos goles, y evidentemente yo he venido aquí a sumar, a ayudar. Marc y Ángel me están ayudando mucho, soy como uno más gracias a ellos, y la verdad que tenemos muy buen grupo, y no solo ellos, también estos años atrás ha habido muchos españoles en el equipo que inmediatamente ya me han dado la bienvenida, nos ayudamos entre nosotros y cualquier cosa que necesite tiro de ellos, y la verdad es que todos se han portado súper bien, pero claro, tener españoles en el vestuario ayuda muchísimo.

¿Cómo describiría sus primeras experiencias con el Wisla en el campo y también fuera del campo, que también es muy importante?
Pues en el campo deseando tener más sensaciones, tener alguna ocasión clara para poder darle esa alegría a la afición, y de cara afuera, a los aficionados, la verdad es que muy bien, porque aquí, en Polonia, existen muchas hermandades entre aficiones y demás, y justamente la del Wisla de Cracovia está hermanada con la del Widew de Lodz, mi anterior equipo, y todos los aficionados, desde el primer momento que firmé, tienen unas expectativas muy altas, por lo que hice ya en Primera. Y cuando hay expectativas, el jugador tiene que cumplirlas, y ojalá las pueda cumplir, ojalá pueda ayudar, y ojalá vayan bien estos últimos 12 partidos que quedan, y pueda darles muchas alegrías.
-¿Cuál diría que es la diferencia más grande entre el fútbol polaco y las otras ligas, otros equipos en los que ha estado?
Sobre todo el físico, ya no a nivel táctico, que cada día el fútbol es más parejo, especialmente en Europa. Como ya he dicho antes, en Japón es totalmente distinto, pero a nivel táctico cada vez en Europa las ligas están más igualadas, y, por ejemplo, está el Jagiellonia, que lleva ya varios años en Europa, y compitiendo hasta semifinales el año pasado contra el Betis, si no recuerdo mal. Entonces, creo que a nivel táctico todo está mucho más parejo, pero aquí, si no eres duro físicamente, es más difícil adaptarte, porque con el frío, sesiones de gimnasio continuas, los entrenos duran más de dos horas, temperaturas bajo mínimos … Sobre todo es eso, el nivel físico y soportar esas temperaturas ahora mismo es bastante diferente a lo que había conocido antes y muy difícil.
-Como hemos comentado, el Wisla, es un equipo muy histórico que muchas generaciones de aficiones de toda Europa conocen. ¿Eso lo ha notado en el club, pese a llevar varias temporadas en Segunda división?
Sí, por supuesto, no tiene nada que envidiar a cualquier club actual de Primera, sino al contrario. Me acuerdo el primer día que llegué yo aquí a Cracovia, tuvimos un evento del club y estuvimos, creo que fueron cinco horas, firmando y haciéndonos fotografías con los aficionados que no paraban de llegar, y eso, en un equipo que está en Segunda, un equipo histórico, pues dice mucho de la afición, que se vuelca con el equipo, que, por lo que me han dicho este año, está aún más volcada, porque cuando las cosas van bien y ya te ves que puedes ascender, cuando lo ves real, pues la gente se vuelca aún más, y evidentemente se nota que es un equipo histórico, que es un equipo grande y todos estamos deseando ascender para hacerlo todavía más grande y todo más histórico todavía. En el último partido (empate 1-1 contra el Wieczysta Cracovia) se vendieron todas las entradas.
-¿Diría que la parte que más ha mejorado de su juego desde que dejó España sería precisamente el físico, esa velocidad, ese ir al espacio?
Siempre ha sido una de mis características, lo que pasa que en España, al ser todo tan, tan táctico y tener muchos partidos cerrados, tener siempre ese fútbol de posesión, sobre todo en los equipos o entrenadores que he tenido, pues eso quizás no lo he podido explotar tanto, he tenido que explotar otras virtudes, que también me han venido muy bien para ser un jugador mucho más versátil, pero sí que es verdad que aquí en Polonia lo he podido explotar mucho más. Ya te digo, aquí, las defensas presionan más al hombre, con la línea más adelantada, entonces siempre he tenido más la opción de poder correr, cosa que en España no he tenido tantas oportunidades de hacer. Ahora quizás mi juego destaca más por eso porque lo puedo explotar más.
¿Tiene algún objetivo a nivel personal para estos meses que quedan de temporada?
Firmé un contrato muy corto, hasta final de temporada con el Wisla, y mi objetivo es hacerlo bien para que el Wisla me renueve y podamos ascender juntos de la mano y el año que viene poder jugar aquí en Ekstraklasa. Ese sería mi objetivo a corto plazo y lucharé hasta el final para conseguirlo.
¿Le gustaría mandar algún mensaje a los aficionados que apoyan al equipo cada semana?
Primero de todo, les quería dar las gracias por la bienvenida que me han dado y segundo, que Jordi Sánchez dará todo lo mejor de él para darles alegrías y para llevar al Wisla a Ekstraklasa.
No sé si ya ha tenido suficiente tiempo en Polonia como para tener una percepción sobre el ambiente que hay alrededor de la selección polaca con Urban como seleccionador y con Lewandowski como estrella, de cara a ese playoff del Mundial.
No mucho. Cuando ya estaba aquí sí que ya se hablaba mucho de Lewandowski, porque fue cuando llegó al Barcelona, y siempre está él en el foco de todo, porque evidentemente ya no solo a nivel futbolístico sino a nivel de país, es una persona muy influyente, lo ves por todos lados, vas al súper y lo tienes por todos lados, vas a un centro comercial y lo tienes por todos lados, entonces, evidentemente aquí el fútbol se vive de una manera muy diferente a España, es una afición mucho más fuerte, mucho más exigente, más resultadista por así decirlo, incluso más que en España, entonces evidentemente todas las miradas van a estar en la selección y, si tiro la vista atrás, creo que les van a exigir que pasen a la fase final del Mundial, sin duda.
