Centro de datos del Burgos-Valencia
Burgos y Valencia protagonizaron otro de los duelos entre equipos de distintas categorías. Los locales están inmersos en la lucha por los puestos de playoff, que dan acceso a pelear por un puesto entre los 20 mejores equipos de España. Los castellanos ya sabían lo que era deshacerse de un Primera División en la Copa del Rey. En la pasada eliminatoria, vencieron 3-1 al Getafe de Bordalás.
El conjunto che sigue con su guerra interna particular, que continúa anclando sus pies a la zona baja de la clasificación en Primera, algo inusual en la historia del club del murciélago. Los de Corberán se encuentran en descenso, a un punto del Mallorca, que marca la salvación. El Valencia se coló en los octavos de final tras superar al Sporting de Gijón.
El cabezazo de Rubo marca la diferencia
Nada más comenzar, se vio que el partido iba a tener tintes británicos. La lluvia torrencial encharcó el césped y el juego combinativo acabó complicándose por las condiciones meteorológicas.
El contexto de la eliminatoria no frenó a nadie, y menos a Mollejo. La intensidad del delantero burgalés dejó huella en los primeros cinco minutos. Se plantó delante de Dimitrievski, remató contra el macedonio, recogió el rechace y lo envió por encima del travesaño.
La ilusión de comenzar con buen pie no duró demasiado en El Plantío. Un centro medido al corazón del área acabó con el remate de Rubo, cruzado e imposible para Jesús Ruiz.
El tanto no bajó los ánimos de un Burgos que siguió buscando la portería rival. Mollejo, uno de los protagonistas, sirvió un gran centro que Mejía cabeceó buscando la escuadra.
Unos centímetros alejaron del premio al delantero colombiano y privaron al Burgos de encontrar el empate antes del descanso.
Los de Corberán no consiguieron concretar los contragolpes que lanzaron y se marcharon al descanso con un solo tanto de ventaja.

"Duro, bronco y copero"
Fiel a su lema, el conjunto valencianista salió a sentenciar tras el descanso y no tardó en tocar hueso. Primero avisó Diego López con un disparo que se marchó por poco y, después, una combinación de viejos conocidos en el Almería, que se dejó ver por primera vez en la escuadra hoy visitante, desintegró la zaga local.
Ramazani tocó suavemente el balón para habilitar a Sadiq, solo ante el meta local. El nigeriano, tocado por una varita cuando viste esa camiseta, definió con el exterior para colocar el 0-2.
Con la ventaja, el Valencia plantó los pies en su propio campo y el Burgos asedió con todo lo que pudo a Dimitrievski.
Las ocasiones claras no llegaban y ni el meta balcánico ni la defensa che parecían entrarle los nervios.
Kevin Appin, que salió desde el banquillo, pudo meter el miedo en el cuerpo a los visitantes con un chutazo al larguero. A los puntos, el Burgos merecía el gol, pero no traducía en peligro sus innumerables llegadas.
Él mismo tuvo otra en forma de cabezazo en plancha que se topó con los pies de Dimitrievski.
La solidez valencianista cerró la portería a cero y selló el billete para los cuartos de final.

Jugador Flashscore del partido: Cömert (Valencia).
