Bajo el frío de la poco acogedora Bialystok, los locales del Jagiellonia fueron los primeros en acercarse al área rival. Tras un inicio sin emociones, se asomaron al área de la Fiorentina, pero la defensa viola despejó el peligro sin mayores complicaciones. En el minuto seis llegó la primera ocasión clara para los polacos, con un centro raso desde la derecha: Fortini despejó contra el cuerpo de Jozwiak y el balón pasó cerca de la portería de Lezzerini, generando cierto suspense.
Con el paso de los minutos, el Jagiellonia siguió insistiendo y presionando, mientras la Viola se mantenía ordenada en defensa. Los polacos atacaban sobre todo por la izquierda con Mazurek, que enviaba balones peligrosos al área, pero Gosens se anticipaba a Pozo, uno de los más activos en el arranque.
Los viola intentaron responder con un cabezazo de Gosens que se marchó alto por poco, y luego Fabbian probó de volea tras un centro de Mandragora, pero Abramowicz atrapó el balón. Y en el tramo final de la primera parte, la Fiorentina volvió a crear peligro con un disparo de Fabbian dentro del área, pero el portero polaco desvió a córner y el partido llegó al descanso con 0-0.
Ranieri adelanta a la Fiore
Con otra mentalidad tras el descanso, el equipo de Paolo Vanoli abrió el marcador en el 53': tras un córner, Ranieri remató de cabeza un centro de Fazzini y puso en ventaja a la Fiorentina. La viola ganó confianza y volvió a generar peligro, con Ranieri encontrando espacio en el área y rematando, aunque Abramowicz respondió bien. Los polacos lograron empatar, pero el gol fue anulado por fuera de juego. Poco después, Wdowik estrelló el balón en el palo con una falta desde la frontal, haciendo temblar a los viola.
El Jagiellonia intentó cambiar la dinámica con algunos cambios y siguió atacando, pero en el 66’ llegó el segundo de la Fiorentina: Mandragora marcó de zurda con una falta perfectamente ejecutada desde la frontal, firmando el 0-2. Los toscanos gestionaron la ventaja, Vanoli refrescó el equipo con la entrada de Pongracic y Parisi y controló la reacción de los polacos, que atacaron con ganas pero sin crear verdadero peligro.

En los minutos finales llegó la oportunidad de sentenciar la clasificación: Fazzini fue derribado en el área y Piccoli, que hasta ese momento había aportado poco, lanzó con decisión y marcó el 0-3. Un resultado que deja todo muy favorable para los italianos de cara a la eliminatoria de vuelta.
