"El club considera que se produjo una actuación arbitral contraria a la normativa vigente, con incidencia directa en el desarrollo del encuentro y en su resultado", señala el comunicado del Barça, que incide en que la reclamación de sus servicios jurídicos se basa en una "acción concreta".
Esa jugada polémica llegó en el minuto 55 cuando Marc Pubill cogió el balón con la mano dentro del área después de recibir el pase de su portero, Juan Musso, en un saque de puerta. El Barça entiende que el defensor colchonero cometió penalti, pues su compañero ya había realizado el saque de puerta. Pero Istvan Kovács, árbitro rumano del encuentro, no señaló nada y el VAR tampoco intervino, lo que desató la indignación de los jugadores y el cuerpo técnico del Barça.
"¡No me lo puedo creer! El portero saca, el jugador para el balón con la mano y la jugada sigue. Para mí es tarjeta roja. Quizá segunda amarilla, por tanto roja, y penalti. Esto podría haber cambiado por completo el partido", protestó Hansi Flick tras el encuentro. El Atlético ganaba 0-1 en ese momento.
Buscando el "reconocimiento oficial de los errores"
"En el minuto 54 del partido, una vez que el juego se había reanudado correctamente, un jugador rival agarró el balón con la mano dentro del área sin que se señalara el correspondiente penalti", describe el club azulgrana, refiriéndose a esa acción.
Por eso, "el FC Barcelona entiende que esta decisión, junto con la grave no intervención del VAR, constituye un error importante. En consecuencia, el club ha solicitado la apertura de una investigación, el acceso a las comunicaciones arbitrales y, en su caso, el reconocimiento oficial de los errores y la adopción de las medidas pertinentes.
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