La decisión era previsible tanto en lo deportivo como en lo económico. Hill, cuyo regreso tras una grave lesión de rodilla sigue siendo incierto, habría supuesto una carga de unos 51 millones de dólares (43 millones de euros) en el tope salarial de los Dolphins para la próxima temporada. Sin embargo, la rescisión del contrato también le sale cara al dos veces campeón del Super Bowl: el llamado dead cap asciende a 23,7 millones de euros.
Así termina la etapa de Hill en los Dolphins tras cuatro temporadas. Tras su llegada desde los Kansas City Chiefs, brilló especialmente en sus dos primeros años, en los que superó las 1.700 yardas de recepción en cada uno. Además, en la 2023 lideró la liga con los mejores números de su carrera tanto en yardas (1.799) como en touchdowns de recepción (13).
Con esta salida, Miami sigue adelante con la gran renovación tras una temporada decepcionante en la que solo ha sumado siete victorias. Antes de Hill, ya habían abandonado la franquicia el entrenador principal Mike McDaniel, el linebacker Bradley Chubb, el receptor Nick Westbrook-Ikhine y el guard James Daniels.
