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Linda Nosková: "He aprendido mucho sobre mí misma"

Nosková
Nosková Foto por HENRY NICHOLLS / AFP

No han pasado ni tres semanas desde que la tenista checa Linda Nosková (21 años) deslumbró al mundo del deporte al conquistar el prestigioso Wimbledon. En el pódcast Livesport Daily de Flashscore, habla abiertamente sobre sus intereses fuera de las pistas y cómo cuida su bienestar mental.

Sobre los acontecimientos de las últimas semanas

"Está siendo una etapa interesante. Han pasado tantas cosas en estas tres últimas semanas que ni siquiera hay tiempo para asimilarlo todo o darse cuenta plenamente. Pero estoy sana, me encuentro en un buen momento de mi vida, tengo a mi familia y a un gran equipo a mi alrededor, así que estoy bien. He aprendido mucho sobre mí misma desde mi victoria en Wimbledon, sobre todo que sé gestionar bien las nuevas situaciones en las que nunca me había encontrado antes".

Sobre el estado de ánimo durante la temporada

"A lo largo del año, hay muchos días en los que diría que no estoy bien. En comparación con otras personas 'normales', obviamente son preocupaciones más agradables y menos graves – como un mal entrenamiento o una derrota en un partido. Pero para mí, el tenis es mi vida, es el centro de mi universo, así que incluso un simple mal entrenamiento puede enfadarme mucho y entonces me vuelvo desagradable con los que me rodean".

Sobre las entrevistas y el creciente interés

"Sin duda, últimamente hablar de tenis se ha vuelto más agotador que el propio tenis, sobre todo para mí, que no soy especialmente apasionada de este mundo mediático y extrovertido. Pero tengo que decir que me sorprendo a mí misma gestionando todo esto bastante bien. Entre todos estos momentos, mis recuerdos más grandes siguen siendo la visita al presidente Pavel y, sobre todo, la bienvenida en casa en Přerov. Fue precioso y muy especial para mí".

Sobre los proyectos fuera del tenis

"Siempre he pensado que el tenis era para mí una vía para llegar a otras cosas, a nuevos horizontes. Me interesa mucho la protección de los animales y la naturaleza, así que creo que esta victoria en Wimbledon me va a ayudar mucho en esas metas. Apoyo económicamente a niños desfavorecidos en Tanzania, donde estuve unos días el año pasado. Ese viaje me hizo darme cuenta de lo privilegiada y cómoda que es nuestra vida aquí. Al otro lado del mundo todo es completamente diferente, así que hay que valorar lo que tenemos".

Nosková es la campeona de Wimbledon.
Nosková es la campeona de Wimbledon.REUTERS/Toby Melville

Sobre el apoyo a Markéta Vondroušová

"La he apoyado en privado, le escribí enseguida cuando salió todo lo que pasó con ella, porque me pareció lo correcto. Le dije lo que pensaba personalmente. Si hubiera hecho un gesto público, probablemente no habría cambiado nada. Creo que para los aficionados sería bonito que la apoyara en Wimbledon o en redes sociales, pero para mí lo más importante es decirle lo que siento directamente a la persona implicada".

Sobre los insultos y amenazas de los apostadores

"Después de una derrota, se ha vuelto algo automático en las redes sociales. Por desgracia, a este nivel, la época actual es complicada, mientras que para los apostadores es muy fácil coger el móvil, crear una cuenta anónima y escribirnos. Por suerte, eso no me afecta, porque sé que esas mismas personas, si me encontraran por la calle, nunca me dirían eso a la cara. Recibo este tipo de mensajes desde los trece años, y lamentablemente organizaciones como la WTA no pueden hacer mucho. Sé que intentan luchar contra ello, pero no se puede parar. Hoy en día, esto se ha convertido realmente en parte del tenis".

Sobre la preparación mental y la reflexión sobre la carrera

"No recurro a ningún entrenador mental, creo que lo más sencillo es confiar en uno mismo. Cuando te centras en ti, cuando solo confías en ti y no en ayuda externa, es lo más fácil. Para mí, lo esencial es seguir siendo una persona normal. La carrera de tenista es maravillosa, pero cuando termina, esa burbuja se rompe. Me gustaría jugar al tenis como máximo hasta los treinta años y creo que, gracias a esa normalidad, la transición a una vida corriente no será difícil para mí".