Un Bolonia que últimamente no ha estado muy inspirado buscaba redimirse en Europa jugando en casa ante el Celtic, un club lleno de historia y también de coraje.
Los escoceses, que se adelantaron en el marcador a los pocos minutos, demostraron una gran eficacia. Apenas habían pasado seis minutos cuando Skorupski cometió un error en la salida y regaló el balón a Maeda, quien asistió a Hatate para que anotara a portería vacía.

La reacción de los rossoblù llegaba a través del juego, pero se topaba con Schmeichel: el portero rival se lucía primero ante Zortea y después frente a Miranda, mientras que Dallinga desaprovechaba poco después una buena oportunidad. Además del danés, el defensor Trusty se convertía en un muro, salvando primero ante el delantero neerlandés y luego ante Miranda.
Pasada la media hora, la segunda amarilla a Hatate daba a los felsinei la superioridad numérica, pero no la aprovechaban. En un córner lanzado por Tierney, Trusty se adelantaba a todos y marcaba el segundo gol. Los locales seguían atacando, pero Schmeichel volvía a brillar, desviando a córner un cabezazo de Pobega que iba directo a la red.
Remontada
En la segunda parte, los rossoblù aumentaban la presión, estrellaban un balón en el larguero con Dominguez y rozaban el gol varias veces en un asedio constante, acumulando córner tras córner. El partido se reabría cuando Dallinga marcaba de cabeza, al límite del fuera de juego, aprovechando una prolongación de Odgaard. El conjunto emiliano, animado por una afición que volvía a creer, empujaba con más fuerza y seguía generando ocasiones.
En el minuto 72 llegaba el ansiado y merecido empate: Rowe, que antes había tocado el larguero tras un desvío, soltaba un zurdazo que se colaba por debajo del travesaño, con Schmeichel sin poder reaccionar por la cantidad de jugadores delante de él. Tras igualar el marcador, los rossoblù no dejaban de buscar el gol de la victoria.
Las entradas de Orsolini y Cambiaghi, justo después del 2-2, intentaban aportar más peligro en ataque. El equipo atacaba sobre todo por la izquierda, donde Miranda estaba muy inspirado en los centros, como cuando buscaba a Orsolini, que de cabeza no lograba dirigir el balón a portería. Schmeichel volvía a intervenir ante un disparo de Cambiaghi y seguía perdiendo tiempo en los saques de meta.
La inercia ofensiva de los emilianos, sin embargo, no fue suficiente para completar la remontada. El Celtic mostraba un gran orgullo en defensa y, al final, el cansancio se hacía notar también en los entusiastas rossoblù, cuya última ocasión fue de Orsolini, que remató por encima del larguero. El equipo de Italiano lamenta haber sumado solo un punto, a pesar de los 16 córneres a dos y de jugar con un hombre más durante una hora.

Jugador Flashscore del partido: Trusty (Celtic)
