Lección de Verstappen y Sainz para aplazar el título de McLaren y soñar con el Mundial

Verstappen, por delante de Norris en Catar
Verstappen, por delante de Norris en CatarFlorent Gooden / DPPI via AFP

Lando Norris tendrá que esperar para ser campeón del mundo. Como Oscar Piastri. Un garrafal fallo estratégico de McLaren tras la entrada de un coche de seguridad impidió al inglés y al australiano ganar en Catar, lo que sí consiguió Verstappen, que aún sueña con sumar su quinto título. Sainz, colosal, se subió nuevamente a un podio, mientras Alonso, a pesar de un trompo, acabó con un brillante séptimo puesto.

El primer gran momento de la carrera, como se esperaba, estuvo en la salida, en esa recta de 400 metros en la que Piastri mantuvo sin dificultades su pole y Verstappen adelantó a Norris, que fue menos agresivo desde el lado sucio de la parrilla, pensando más en su liderato en el Mundial. Gran provecho sacaron Sainz y Alonso, ganando ambos dos posiciones para colocarse quinto y sexto. 

Una decisión muy cuestionable que lo cambió todo

Todo parecía entonces preparado para una carrera monótona hasta el primer paso por boxes, pero en la séptima vuelta apareció un coche de seguridad tras un accidente de Gasly con Hulkenberg que dejó ko al alemán. Todos los pilotos excepto los dos de McLaren aprovecharon para cambiar neumáticos y ganar unos 10 segundos extras para el futuro. La consecuencia de ello es que Piastri y Norris, ahora segundo, tuvieron que tirar a muerte tras relanzarse la carrera para abrir hueco y tratar de compensar esos 25 segundos aproximadamente que perderían con el resto en su primer cambio de gomas. Un desgaste físico y técnico, y un riesgo mayúsculo el tomado por los ingenieros 'papayas'.

Sainz, por su parte, anduvo listo y rápido para adelantar a Antonelli en boxes y colarse cuarto tras la marcha del 'safety car'. Soñaba entonces el madrileño con el podio. 

Carrera esprint para los McLaren

La decisión de la escudería campeona del mundo comprometió su casi segura victoria... y el Mundial de pilotos. Cuando hicieron su primera parada, salieron por poco por delante del trenecito que comandaba Fernando Alonso, que seguía sexto en la vuelta 25. Siete después tuvieron que volver a cambiar neumáticos todos los que habían entrado con el safety y volvieron Piastri y Norris a liderar... pero los dos debían volver a pasar por el pit lane, por lo que tuvieron que jugársela en el asfalto como si fuera un esprint. Una presión enorme que casi les cuesta sendos accidentes. Verstappen y Sainz les seguían en la lucha por el triunfo y por el podio, respectivamente.

Alonso, trompo; Sainz a por el podio

Mientras tanto, Fernando Alonso cometió un error haciendo un trompo y cayó a la octava plaza. Fue en la misma vuelta 43 (de 57) en la que Piastri cumplió con su segundo cambio de neumáticos. Salió a 17 segundos de Verstappen con 14 vueltas aún para la meta. Un imposible. Norris lo hizo en el giro siguiente y apareció detrás de Carlos Sainz y Antonelli, en quinto lugar. Ya sabía el inglés que no sólo no saldría como campeón sino que vería recortada su diferencia de puntos en el Mundial de cara a la última carrera. Al menos, esperaba superar al español y al italiano. Pero sólo pudo hacerlo con Kimi en la última vuelta para fortuna de un Sainz que se agarró al cajón para subirse otra vez al podio. Espectacular la carrera del de Williams. 

Y por delante, tampoco Piastri fue capaz de acercarse a un Max Verstappen que dio una lección de pilotaje y llegará al último Gran Premio con opciones de ganar el Mundial, metiendo toda la presión a unos McLaren que vuelven a mostrar poca fiabilidad en los momentos clave. Y de paso, Alonso se vio beneficiado por un pinchazo de Hadjar que le permitió, finalmente, acabar séptimo.