La FIA admite que podría revisar los nuevos reglamentos tras las quejas de los pilotos

Lando Norris, piloto de McLaren
Lando Norris, piloto de McLarenIssei Kato / Reuters

La Fórmula 1 entra en una pausa forzada de cinco semanas, con mucho en lo que pensar tras el Gran Premio de Japón.

La tercera carrera de la nueva era de motores ha dejado en evidencia las carencias de la revisión normativa, anunciada como la más completa de la historia de la Fórmula 1, de una manera que las dos primeras pruebas, en Australia y China, no habían mostrado.

Las unidades de potencia híbridas, ahora divididas casi al 50-50 entre energía eléctrica y combustión, han introducido un nuevo elemento de gestión energética en las carreras, planteando retos inéditos para los pilotos.

Estos deben "levantar y pasar" de forma táctica, soltando el acelerador antes y entrando en la curva para que el motor de combustión recargue la batería. También se enfrentan al "super-clipping", cuando la unidad de potencia desvía automáticamente la energía del motor a la batería, ralentizando el coche aunque el piloto no levante el pie del acelerador.

"Nos duele el alma"

El organismo rector de la Fórmula 1 ha anunciado que las reuniones para evaluar las nuevas reglas se celebrarán durante la pausa de abril, provocada por la cancelación de las carreras en Bahréin y Arabia Saudí debido a los conflictos en la región. La FIA ya había decidido ajustar las normas de gestión energética para permitir que los pilotos pudieran apretar más en la clasificación de Suzuka.

"Cualquier posible ajuste, especialmente los relacionados con la gestión de energía, requiere una simulación cuidadosa y un análisis detallado", señaló la FIA en un comunicado.

El tetracampeón Verstappen, de Red Bull, "más que frustrado" tras la clasificación, declaró a la BBC Radio después de la carrera del domingo que está considerando su futuro en el deporte, ya que no está disfrutando al volante de los nuevos monoplazas.

"Todavía nos duele el alma al ver cómo cae la velocidad, 56 km/h en la recta de meta", comentó el actual campeón de McLaren, Lando Norris, tras la clasificación.

"La destreza del piloto ya no es necesaria", afirmó el bicampeón mundial de Aston Martin, Fernando Alonso, quien durante los test de pretemporada en Bahréin bromeó diciendo que hasta el cocinero del equipo podría conducir el coche.

Charles Leclerc, de Ferrari, terminó frustrado tras enfrentarse al algoritmo que regula la ecuación de carga y descarga de energía.

Las cuentas del algoritmo pueden verse alteradas por acciones involuntarias del piloto, como levantar el pie para corregir un derrape, lo que puede dejarle sin energía de forma inesperada.

Aunque han restado espectáculo a las sesiones de clasificación, las nuevas reglas han dado más emoción a las carreras, con los pilotos adelantándose mutuamente a medida que sus coches alternan el uso y la recuperación de energía eléctrica.

El siete veces campeón del mundo Lewis Hamilton, que ha resurgido tras una primera temporada de pesadilla con Ferrari el año pasado, ha elogiado el espectáculo que han generado las nuevas reglas.

Sin embargo, el domingo, el accidente de Oliver Bearman puso de manifiesto los riesgos de seguridad de este tipo de carreras, provocados por las diferencias de velocidad entre los monoplazas.

El accidente se produjo cuando el piloto de Haas se acercó a Franco Colapinto, de Alpine, con una diferencia de velocidad de 50 km/h entre ambos coches.

Cuando el británico se desvió a la izquierda para evitar el contacto, el coche acabó en la hierba y atravesó una señal cuando el joven de 20 años perdió el control a 308 km/h.

El incidente ha provocado llamamientos al cambio, con el piloto de Williams y presidente de la Asociación de Pilotos de Grandes Premios, Carlos Sainz, alzando especialmente la voz.

Toto Wolff, jefe de la dominante Mercedes, ha considerado que algunas de las reacciones tras la clasificación han sido exageradas, mientras que el responsable de Williams, James Vowles, ha señalado que el deporte necesita dar más emoción a la clasificación sin perjudicar las carreras.

"Creo que es posible ajustar a partir de donde estamos. Solo hay que tener cuidado para asegurarnos de hacerlo de la manera correcta", afirmó.