Pogacar-Van der Poel en el Tour de Flandes, con Evenepoel de invitado sorpresa

Pogacar busca un nuevo triunfo en otro Monumento
Pogacar busca un nuevo triunfo en otro MonumentoNICOLAS TUCAT/AFP

¿Está a punto de decantarse en favor de Tadej Pogacar el duelo casi exclusivo que libra desde hace tres años con Mathieu van der Poel en las grandes clásicas? Ese es el gran interrogante del domingo en un Tour de Flandes electrizado por la participación sorpresa de Remco Evenepoel.

El anuncio, el miércoles, de que el doble campeón olímpico iba a sumarse por primera vez al gran baile del 'Ronde van Vlaanderen' puso a Bélgica y a todo el mundo del ciclismo en ebullición.

En circunstancias normales, el Tour de Flandes, segundo de los cinco Monumentos de la temporada, es el punto culminante de la 'quincena santa flamenca', que volverá a atraer el domingo a más de un millón de espectadores a los arcenes de las carreteras y a lo largo de los tramos adoquinados entre Amberes y Oudenaarde.

La presencia de Evenepoel multiplica la expectación y despierta una gran curiosidad por ver cómo se las arreglará el doble ganador de la Lieja-Bastoña-Lieja en un terreno a la vez inédito para él en carrera pero familiar, ya que vive al lado, al oeste de Bruselas.

Excelente en las carreras de un día, campeón olímpico sobre los adoquines de Montmartre, el líder del Red Bull Bora tiene sin duda las armas para brillar. Él, que había adelantado y dejado atrás a Pogacar en la cuesta adoquinada de Kimihurura, durante la contrarreloj de los últimos Campeonatos del Mundo en Kigali.

Wout Van Aert, al acecho

Para Bélgica, es un segundo as en la manga junto a Wout Van Aert, que ha recuperado un nivel que le permite volver a soñar con las conquistas más prestigiosas, en la Ronde y quizá aún más la París-Roubaix el 12 de abril

Pero, con Evenepoel o sin él, esta 110ª edición del Tour de Flandes sigue siendo ante todo la promesa de un nuevo duelo entre Pogacar y Van der Poel, los reyes de las clásicas que desde hace tres años apenas dejan más que migajas a la competencia.

Es sencillo: entre el esloveno y el neerlandés se han llevado 15 de los últimos 17 Monumentos, incluidos los 10 más recientes. Solo Evenepoel, en 2023 en Lieja, y Jasper Philipsen, en 2025 en San Remo, han podido llevarse un bocado. Vertiginoso.

Al hilo de sus batallas a menudo homéricas, el duelo entre estos dos fenómenos se ha convertido en el más excitante del ciclismo, más aún que el que enfrenta a Pogacar y Jonas Vingegaard en las grandes vueltas, que se ha decantado ampliamente a favor del esloveno.

¿Se está produciendo el mismo movimiento pendular en las clásicas? La primera victoria de Pogacar en la Milán-San Remo, el 21 de marzo, abrió una brecha. Y si el doble campeón del mundo repite el domingo, a Van der Poel solo le quedaría París-Roubaix como último bastión.

Grand Slam inédito

En realidad, Pogacar parece haber tomado ya la delantera sobre el neerlandés en su propio jardín: lo ha dominado las dos últimas veces que se han enfrentado en el Tour de Flandes, en 2023 y 2025, después de marcar diferencias en ambas ocasiones en la tercera y última subida al Viejo Kwaremont.

Además, Van der Poel, que logró su tercera Ronde en 2024 en ausencia de Pogacar, parece un poco menos en forma esta primavera, pese a sus victorias en la Het Nieuwsblad y en el Gran Premio E3.

Para el nieto de la leyenda francesa Raymond Poulidor, el desafío es histórico: el domingo puede convertirse en el primer corredor en ganar un cuarto Tour de Flandes, por delante de Johan Museeuw, Tom Boonen y Fabian Cancellara.

Después, apuntará a un cuarto éxito consecutivo en Roubaix, donde también se cruzará con Pogacar en su camino.

¿Tendrá entonces el esloveno una tercera Ronde en el bolsillo? Eso haría que el Infierno del Norte fuera aún más apasionante, ya que Pogacar podría acercarse mucho a un Grand Slam nunca antes logrado, ni siquiera por Eddy Merckx: el de ganar los cinco Monumentos en una misma temporada.