El Santiago Bernabéu está listo para acoger uno de los enfrentamientos más esperados de la primera jornada de la Champions League. Real Madrid e Inter llegan a la cita con estados de ánimo diferentes, pero con la misma ambición: empezar con buen pie en el torneo europeo más importante.
El conjunto local ha iniciado la liga con tres victorias seguidas, antes de tropezar por primera vez ante el Betis en la cuarta jornada. Un traspié que no borra lo mostrado en los primeros partidos y que, sobre todo, llegó tras un encuentro en el que al Real le faltó precisión en los metros finales.
El Inter, por su parte, llega a su debut europeo todavía invicto. Tres partidos de Serie A y tres victorias, la última tras una espectacular remontada ante el Napoli de Massimiliano Allegri. Los nerazzurri iban perdiendo por dos goles, pero lograron darle la vuelta al marcador liderados por Lautaro Martinez.

Precisamente el capitán, al final del partido, señaló la actitud mostrada ante los napolitanos como algo que había faltado la temporada pasada: "Era un partido que estábamos perdiendo y hemos conseguido remontarlo: eso es lo que nos faltó el año pasado en este tipo de encuentros".
Una frase significativa, sobre todo teniendo en cuenta que el Inter, la temporada pasada, igualmente conquistó el Scudetto. Sin embargo, la verdadera espina sigue siendo Europa, con la eliminación de la Champions League ante el Bodo/Glimt, que llegó tras un duelo en el que el equipo no pudo luchar hasta el final al máximo de sus posibilidades.
De ahí nace también la voluntad declarada del club de apuntar alto en Europa. Incluso el presidente Beppe Marotta ha señalado abiertamente la Champions como uno de los objetivos de la temporada y, aunque parte con un presupuesto inferior al de algunos de los principales rivales, el Inter puede competir con cualquiera cuando logra mostrar su mejor versión.
Mourinho se reencuentra con Chivu
El duelo del Bernabéu tiene además un significado especial para Cristian Chivu. El entrenador del Inter se reencuentra con José Mourinho, el técnico bajo cuya dirección, en 2010, logró el Triplete precisamente con los nerazzurri.
Aquella temporada supuso el punto más alto de la historia reciente del Inter y también el inicio de una nueva etapa para Mourinho, que justo después dejó Milán para regresar al Real Madrid. El portugués llegó a la capital española con el objetivo de romper la hegemonía del Barcelona de Pep Guardiola, igual que ahora ha vuelto para intentar frenar el dominio del Barça de Hansi Flick.

Durante su primera etapa en el Bernabéu, Mou logró conquistar la Liga, aunque en Champions League solo alcanzó las semifinales. Un recorrido que Florentino Pérez ha señalado en varias ocasiones como una de las bases sobre las que se construyó la posterior era de éxitos europeos del Real.
Las claves del partido
Mourinho necesita volver a empezar. La derrota ante el Betis podrá quedar como un accidente de recorrido siempre que no se repita frente al Inter. De lo contrario, ya se empezaría a hablar de la primera minicrisis de la temporada, algo nada deseable teniendo en cuenta que septiembre acaba de comenzar.
En el plano táctico, una de las claves será la capacidad del Inter para aprovechar las debilidades que ha mostrado el Real Madrid en defensa. Los blancos han concedido demasiado y los nerazzurri tienen las armas para hacer daño al espacio.
El riesgo, sin embargo, es que el entusiasmo generado por la remontada ante el Napoli convierta la confianza en exceso de seguridad. El Inter no debe presentarse en el Bernabéu pensando que se enfrenta a un equipo en crisis: el Real, sobre todo ante su afición, sigue siendo un conjunto capaz de cambiar un partido en cualquier momento.
Incluso en Sevilla, pese a la derrota, el equipo de Mourinho ofreció una actuación positiva en varios aspectos. Lo que marcó la diferencia fue, sobre todo, la falta de acierto de cara a portería. Y con jugadores como Jude Bellingham, Vinicius Junior, Kylian Mbappé y, si hace falta, Yan Diomande, la calidad para cambiar la dinámica de un partido en los últimos metros no le falta al Real.
Más delicada es la situación en el centro del campo. Mourinho debe lidiar con la baja de Aurelien Tchouameni por lesión y con las sanciones de Eduardo Camavinga, Bernardo Silva y Arda Güler. Será interesante ver cómo el técnico portugués logra compensar estas ausencias y qué estructura elige para frenar el juego de los nerazzurri.
Por su parte, Chivu tendrá que decidir qué planteamiento adoptar. El Inter podría optar por esperar el momento adecuado, buscando aprovechar las transiciones, pero también podría intentar imponer su fútbol en un templo como el Bernabéu.
Y probablemente ahí está la gran incógnita de la noche: saber si los nerazzurri tendrán la personalidad para jugar de tú a tú ante el Real Madrid o si preferirán un partido más prudente. En cualquier caso, la primera noche europea de la temporada dirá mucho sobre las aspiraciones de ambos equipos.
