El triunfo de los Pistons (127-116) era la nota más destacada de una jornada de siete partidos de la NBA, que se completaba con la visita de los Cleveland Cavaliers a Los Angeles Lakers en una noche especial para LeBron James (127-113).
El alero, a pocos meses de que expire su contrato con los Lakers, se medía con la franquicia en la que debutó en la NBA y que encabeza las especulaciones sobre el último destino de la carrera de King James.
Antes del choque en Los Ángeles, los Detroit Pistons le mostraron de nuevo a la liga su carácter de hierro tumbando a los Raptors, sextos del Este.
Detroit, líder del sector, no tuvo ni 24 horas de descanso respecto a la derrota en la prórroga que encajó el lunes ante los Oklahoma City Thunder, jefes del Oeste.
Los Pistons batallaron toda esa noche frente a los vigentes campeones de la NBA pese a la baja de sus cinco máximos anotadores, incluidos su líder Cade Cunningham, baja desde hace dos semanas, y Jalen Duren.
El joven pívot sí se alistó el martes para comandar la victoria ante Toronto con 31 puntos, 9 rebotes y una efectividad prácticamente perfecta, con una serie de 12-13 en lanzamientos de campo y 7-7 en tiros libres.
RJ Barrett y Brandon Ingram, con 24 y 22 puntos, dirigieron el ataque canadiense ante la pobre actuación de Scottie Barnes, que se quedó en 5 unidades.
Detroit está cerca de asegurar su llegada a los playoffs como primer sembrado del Este, al contar con una ventaja de 4,5 victorias respecto a los Boston Celtics con seis partidos por jugar.
En otros escenarios, los Houston Rockets completaron al fin una victoria de prestigio al tumbar a los New York Knicks por 111-94.
Kevin Durant logró 27 puntos y el pívot turco Alperen Sengün otros 13 más 10 asistencias para los texanos, que intentan tomar velocidad para las eliminatorias después de una fase regular mucho más floja de lo esperado.
Por los Knicks, que podían ser alcanzados por Cleveland en el tercer puesto del Este, el dominicano-estadounidense Karl-Anthony Towns logró 22 puntos y 8 rebotes.
