Centro de datos del Spurs-Knicks
Un colosal Brunson logró 45 puntos, por 49 del resto de sus compañeros, para que los Knicks culminaran su triunfo en las Finales por un global de 4-1.
Wembanyama sumó 19 puntos, 14 rebotes y cinco tapones, pero no pudo evitar la derrota en las primeras Finales de su meteórica carrera.
Sus Spurs, uno de los planteles más jóvenes en llegar a la lucha final por el anillo, hincaron la rodilla ante la ferocidad de un plantel que no quería desperdiciar su gran oportunidad del siglo.
El equipo neoyorquino no partía como favorito al inicio de los playoffs, pero cuajaron en el momento oportuno, con una espectacular racha de 13 partidos ganados seguidos y la eliminación del defensor del título: Oklahoma City Thunder.
El recorrido de los visitantes desató la locura de sus aficionados, que este sábado se movilizaron otra vez en masa para hacerles jugar casi como locales a 3.000 kilómetros de Nueva York.
Jalen Brunson, héroe neoyorquino
El tercer anillo de la historia de los Knicks, tras los de 1970 y 1973, tiene como héroe absoluto al mencionado Jalen, que se volvió a echarse el equipo a la espalda en otra noche de remontadas.
Si el miércoles los NY Knicks levantaron una desventaja de 29 puntos, la mayor en la historia de las Finales, en esta ocasión dejaron atrás un botín de 16 tantos que habían construido los Spurs en el segundo cuarto.
J. Brunson, completamente imparable para la defensa texana, se embarcó en una reacción en la que los suyos tomaron el control del marcador a cuatro minutos para el final y no lo soltaron hasta el estallido de júbilo de sus miles de aficionados en la grada.
En las tribunas lo celebraron también emocionados íconos anteriores de los Knicks que no alcanzaron la gloria, como Patrick Ewing.
