Después de toda la polémica con su anterior vinculación con Los Ángeles Clippers, donde quedó demostrado para la NBA que su propietario, Steve Ballmer, había incumplido la normativa de salarios ofreciéndole a Kawhi Leonard otras contraprestaciones económicas fuera de su contrato con el equipo para poder eludir así el tope salarial y ahorrarse el impuesto de lujo por ese exceso, se puede decir que el jugador ya puede cerrar ese caso.
El alero, que ha sido castigado solamente con 700.000 dólares de multa –una nimiedad para los 28 millones que percibió de una empresa propiedad de Ballmer– firmó su vuelta a Toronto una vez conocida la multa.
Dentro de un año habría sido agente libre, por lo que los Raptors se han dado prisa por evitarlo y le han ofrecido –y él ha aceptado– una extensión de dos años por un total de 115 millones de euros, además de guardarse una opción para renovarla un año más, según comentó su representante, Harrison Ganes, a la cadena ESPN.
Solventado su futuro, Kawhi Leonard intentará ahora centrarse en el baloncesto en una franquicia con la que ya ganó el anillo de la NBA en el curso 18/19, coincidiendo con Marc Gasol, Serge Ibaka y Sergio Scariolo.
