El base estadounidense aterrizó en Zaragoza el pasado mes de enero con el objetivo de reforzar la dirección de juego del equipo después de la lesión de Bell-Haynes. Desde su llegada, participó en 13 encuentros de Liga Endesa.
Durante su estancia en el club, firmó unos promedios de 7,4 puntos, 1,3 rebotes y 1,7 asistencias por partido, además de 5,1 créditos de valoración en cerca de 14 minutos de media sobre la pista.
El conjunto maño quiso despedirse del jugador agradeciéndole su profesionalidad y el trabajo realizado durante estos meses, además de desearle suerte en sus próximos retos deportivos.
