20 puntos, dos asistencias, dos tapones y 18 créditos de valoración. Esos fueron los números que firmó Audige, que dedicó todas sus canastas a su madre en la que fue su mejor actuación desde que llegó al equipo de Los Guindos.
Una nada fácil de lograr por su delicada situación personal y que terminó explotando con lágrimas al término del partido, en los micrófonos de Dazn.
"Ha sido un año muy difícil, perdí a mi mamá hace dos días, y menos de un año atrás perdí a mi padre, en mayo de la temporada pasada. Ha sido un año de locura y le doy todo mi amor a Jesucristo, Dios. Ni siquiera sabía si iba a jugar hoy. Se lo dije al entrenador ayer por la mañana. Y él me dijo que viajara y que viera lo que pasaba. Dios, mi mamá, mi papá... Dios es tan bueno. Toda la gloria a Él, no soy yo, es Dios", dijo al término del encuentro.
El jugador del Unicaja recibió todo el apoyo del club y de sus compañeros e Ibon Navarro, técnico, reconoció que iba a descartarlo para jugar, que ni tan siquiera había podido entrenar cuando supo la noticia, pero que hizo de tripas corazón para ayudar al equipo. Y Audige, bendecido por algún ángel en el cielo, dio un nivel de MVP para contribuir de manera decisiva al triunfo del Unicaja en Valencia, lo que nadie había logrado este curso en la liga acb.
