Centro de estadísticas del Villeurbanne-Baskonia
Si lo que pretendía Querejeta era dar un golpe de timón al echar a Galbiati y confiar por enésima vez su proyecto a Velimir Perasovic, su decisión no ha podido ser más desafortunada. El croata ha perdido los seis partidos que ha dirigido y el equipo sigue mostrando una preocupante endeblez defensiva y una desconexión en varias fases que hace imposible que, a estos niveles y delante de grandes rivales, la victoria sea una quimera.

En Lyon pasó así. Después de un buen comienzo, un 16-4 en la recta final del primer cuarto le dejó ya muy tocado para el resto del encuentro con el 26-16 con el que acabó ese primer asalto. En el segundo, por culpa de Washington, la diferencia se agrandó hasta los 15 puntos y si no arruinaron las opciones visitantes fue por los rebotes ofensivos de Faried y por los tiros libres. Pero la nula protección de su propio aro hizo que al descanso siguieran perdiendo claramente (49-39).
Se presentaba clave el tercer acto. Y era necesaria una reacción de los baskonistas, con mayor ímpetu defensivo y con algo más de acierto exterior para ir poniendo en aprietos a los locales. Sin embargo, ocurrió todo lo contrario. Después de que el hueco fuese de 14 puntos, rozando la máxima distancia, los vitorianos firmaron un 0-8 que les dio esperanzas (63-57). Nada. Un espejismo. En un abrir y cerrar de ojos, otro lamentable final de cuarto les hizo encajar un 12-2 y entrar al último cuarto con un devastador 75-59.
Con el triunfo ya decantado del lado francés, sólo quedaba dar una mejor imagen de cara a los siguientes partidos tanto de Euroliga como de acb. Y como suele ocurrir con diferencias tan grandes, una vez alcanzada la máxima renta (83-61), los de Perasovic maquillaron el marcador. Lo que no podían ni pueden borrar es la sensación de que este torneo les viene grande en este momento después de haber sumado una victoria y ocho derrotas.
Los MVP
Washington, con 21 puntos (16 en el primer tiempo) y 29 de valoración, y Mills, con 20 y 22 respectivamente, fueron los máximos anotadores del Asvel Villeurbanne. En el Baskonia, el único que se salvó de la quema fue Faried, con sus 17 puntos y ocho rebotes (seis ofensivos), y un 29 de valoración.

