Además, será la primera final de Euroliga de Sergio Scariolo. El técnico italiano, que lo ha ganado prácticamente todo con España (un Mundial, cuatro Eurobasket, dos medallas olímpicas y un bronce europeo) aún no había disputado el partido más importante del baloncesto de clubes continental.
"Para eso he venido, buscando retos nuevos. Estaba cómodo y encantando en la selección, pero cuando el Madrid me lo propuso, dentro de mí sentí que era lo que podía estimularme y hacer algo que no había hecho nunca como era ganar la Euroliga. Nunca había tenido un equipo para hacerlo", señalaba el de Brescia en la previa de la final.
El Madrid llega a este partido en un extraordinario momento, pero sin pívots. En las últimas semanas se lesionaron Edy Tavares y Alex Len, mientras que Usman Garuba corrió la misma suerte en la semifinal ante el Valencia Basket.
Enfrente un Olympiacos que se mide a los blancos en la que va a ser la quinta final entre ambos. La primera vez que se enfrentaron en el partido más decisivo del basket europeo fue en Zaragoza en 1995. El Madrid reconquistó el cetro europeo 15 años después, en una final que se recordará por la exhibición de Arvydas Sabonis (73-61).
Para la segunda hubo que esperar a la temporada 2012-2013. El escenario, el O2 Arena de Londres. Los griegos se impusieron 100-88 en la única final en la que han conseguido derrotar al Madrid. Vassilis Spanoulis y Acie Law cimentaron el triunfo pese al buen partido de Rudy Fernández y Sergio Rodríguez.
Nocioni y Llull
La tercera no tardó en llegar. Fue en la temporada 2014-2015 en el Palacio de los Deportes de la Comunidad de Madrid. Los blancos se llevaron en casa su noveno título (96-87) en un buen partido de Jayceé Carroll, pero sobre todo de Andrés Nocioni. El Chapu fue MVP y marcó la diferencia.
La cuarta y última final es uno de los momentos más icónicos de la historia de la Euroliga. El de la canasta de Sergio Llull a 3,1 segundos para el final, anulando el partidazo de Vezenkov. La 11ª del Madrid llegó con un resultado ajustado (78-79).
De cara a la quinta, Scariolo señala las claves. "Las finales son finales. Hay que tener un equilibrio entre la parte mental y la emocional, pero me veo cómodo. Lo importante es ir a lo esencial, a las cosas que realmente importan, y olvidar lo superfluo. Hay que estar preparado pero sin sobrecargar a los jugadores de información".
Un partidazo en el que el Olympiacos tirará del poderío de los Alec Peters, Sasha Vezenkov, Tyler Dorsey o Evan Fournier, para lograr su cuarto título, que sería el primero desde 2013, tras perder las finales de 2015, 2017 y 2023. El Real Madrid, por su parte, busca la 12ª, a lomos de un Mario Hezonja extraordinario, acompañado por Trey Lyles, Gabi Deck y la magia de Facundo Campazzo.
