Centro de datos del Olympiacos-Baskonia
La salida que tenía el Baskonia era, cuanto menos, exigente. El Pireo siempre es una piedra en el zapato y el pabellón del Olympiacos, un escenario de alto riesgo.
Más aún con el bagaje que arrastraban los españoles: penúltimos en la Euroliga, con solo nueve victorias. Eso sí, sextos en la ACB, a una victoria del tercero, y con la Copa del Rey ya en sus vitrinas.
Los rojiblancos llegaban, además, de vencer en ese mismo escenario a nada menos que al líder de la competición más exigente del continente.
Arranque fulgurante final igualado
Tan real como sorprendente. Forrest y Omoruyi impulsaron a los azulgranas hacia un 0-8 que les permitió ponerse +6 en los primeros compases.
Los visitantes no bajaron el ritmo y esa ventaja inicial se mantuvo al final del primer cuarto (19-24), silenciando el pabellón y obligando a Bartzokas a mover el banquillo.
Milutinov sostuvo a los suyos con una gran actuación (15 puntos, cuatro rebotes y 21 de valoración), reflejo de lo que le costó al Baskonia frenar la reacción local, iniciada con un 7-0 que devolvió la ventaja a los griegos.
A pesar del golpe, Galbiati y los suyos no se vinieron abajo y respondieron a cada intento del Olympiacos con intensidad.
Los helenos lograron cerrar el segundo cuarto con 41 puntos, uno más que los vitorianos, en un partido que seguía completamente abierto.
Vezenkov fue el encargado de eclipsar a los jugadores del Baskonia. Además de su compañero serbio, el búlgaro aportó 12 puntos y tres rebotes.
La segunda manga comenzó con malas noticias para los vascos, ya que un parcial de 9-3 otorgó la mayor ventaja hasta el momento a los locales.
Cuando parecía que el Baskonia se desvanecía, supieron sacar fuerza de flaqueza para reducir la brecha. Aunque perdieron parte de la ventaja, hubo momentos en los que volvieron a mirar de tú a tú a los segundos clasificados.
Punto de inflexión
Con el marcador igualado a 60, llegaron nuevas dificultades: un 9-2 dejó al conjunto visitante siete puntos por debajo de cara a los últimos 10 minutos.
La diferencia se hizo insalvable. El Baskonia intentó mantener la cara, siguiendo la tónica del partido, pero el último arreón del Olympiacos dejó al equipo muy tocado, y terminó yendo de más a menos.
Los locales instauraron el +10 en varias ocasiones y, aunque el Baskonia luchó y no tiró la toalla, los segundos clasificados acabaron llevándose el triunfo.
Los MVP
Vezenkov acabó con un 20+6 y Milutinov acabó con un 17+6 y un 24 de valoración a pesar de su excelsa primera mitad.
Omoruyi, con un 18+5+5 y un 20 de valoración, y Cabarrot, con un 14+5, fueron los más acertados en el equipo baskonista.
