Centro de datos del Real Madrid-Hapoel Tel Aviv
Tras sellar una victoria consagratoria frente al Valencia Basket que sirvió como impulso moral, el Real Madrid inició su andadura en los cuartos de final de la Euroliga tras haber finalizado la fase regular en una meritoria tercera posición.
En frente esperaba el Hapoel Tel Aviv, un rival que describió una trayectoria descendente a lo largo del curso; tras un inicio arrollador donde llegaron a ostentar el liderato de la competición, los hombres de Itoudis se desinflaron hasta caer a la sexta plaza, logrando evitar el siempre peligroso play-in por la mínima.
Tavares, KO
El arranque del choque no pudo ser más accidentado para el conjunto blanco. En una jugada desafortunada a las primeras de cambio, Edy Tavares cayó lesionado, dejando al equipo de Sergio Scariolo sin su gran referente defensivo y en la pintura.
Sin embargo, ante la adversidad, emergió la figura de Facundo Campazzo. El base argentino asumió galones y se echó el equipo a la espalda de forma inmediata; con 13 puntos casi consecutivos, lideró un parcial de 18-4 que desarboló la defensa israelí y obligó a Itoudis a solicitar un tiempo muerto para intentar frenar el ritmo del partido.
Aunque el Real Madrid acabó recibiendo algo de castigo en el tramo final del periodo tras la salida de su pívot titular, consiguió cerrar el primer parcial de 10 minutos con una sólida ventaja de +9 en el electrónico.
El panorama mejoró aún más para los locales; tras recibir una canasta, firmaron un parcial de 15-3 que colocaba el +18 a favor de los blancos.
Los visitantes consiguieron maquillar los daños, aunque solo por la mínima. Scariolo y los suyos se marcharon al descanso con un gran 48-33 que dejaba el partido encarrilado, a pesar de que todavía quedaba la mitad del choque por delante.
Fiesta en el Palacio de los Deportes
Con semejante ventaja en el marcador y un pabellón rebosante de felicidad, los merengues regresaron a la pista con un objetivo claro: cerrar el primer punto de la serie de la forma más pragmática posible, evitando a toda costa sufrir nuevos daños personales tras el duro contratiempo de Tavares.
Durante el tercer cuarto, el Real Madrid se dedicó a administrar su renta con una maestría clínica, moviéndose sobre el parqué como ese púgil veterano que ha vencido en 10 de los 12 asaltos y se limita a dejar que el tiempo se agote, controlando la distancia para asegurar el combate y evitar cualquier golpe de fortuna o noqueo inesperado por parte del rival.
Al entrar en la fase decisiva del encuentro, el Hapoel Tel Aviv subió líneas e intentó con desesperación encontrar huecos libres en la cancha para dinamitar la defensa blanca, pero el conjunto de Scariolo no dio opción a la heroica.
Con entereza, aunque no sin sufrimiento, el Madrid afrontó unos últimos 10 minutos llenos de vaivenes en los que le tocó resistir y encajar un 2-11, sellando finalmente una victoria sólida que le permitió adelantarse en la eliminatoria y reafirmar su condición de favorito pese a las adversidades físicas sufridas durante el choque.
Los MVP
Campazzo, con un 21+4 y Lyles, con un 13+6, fueron los mejores en el cuadro de Scariolo.
Oturu con un 20+17 firmó un espectacular 38 de valoración. Blakeney, con 25 puntos en su cuenta particular, fue la segunda espada hebréa.
