Ya van dos GP en la nueva temporada y Aston Martin no despega. Lo más grave son las sensaciones: todo apunta a que el tema de las vibraciones no se solucionará de una manera sencilla.
Fernando Alonso volvió a ser víctima de los problemas técnicos de su AMR 26. El monoplaza del piloto español fue un verdadero dolor de cabeza y el doble campeón del Mundo no pudo terminar la carrera.
Me retiré porque las vibraciones del motor eran excesivas y diferentes. A partir de la vuelta 20 no sentía las manos y los pies, y una vez que íbamos una vuelta detrás más el coche de seguridad, pues seguir no tenía sentido seguir perdiendo sensibilidad en las manos y los pies”, dijo.
